Ante un abarrotado Club Siglo XXI, José María Aznar ha pronunciado una esperada conferencia en la que ha abordado. El ex presidente ha insistido en que el Gobierno de Mariano Rajoy debe ahondar en las reformas, en especial la fiscal y la de las Administraciones Públicas, como condición indispensable para que nuestro país salga de la crisis.
La expectación era máxima tanto por el conferenciante como por el contenido de su exposición. En consecuencia, el
Club Siglo XXI ha completado este lunes su aforo en el madrileño hotel Eurobuilding para acoger una conferencia pronunciada por el ex presidente
José María Aznar, quien no hace mucho tiempo se mostraba muy crítico con el Gobierno de Mariano Rajoy por la presión a las clases medias y el no cumplimiento de su programa político.
Aznar, quien contó como anfitrión en el acto con uno de sus ex ministros,
Eduardo Zaplana, ha defraudado a los que han acudido a la cita esperando grandes titulares hostiles con el actual equipo de Gobierno.
El ex jefe del Ejecutivo, que ya acudió a este foro en época de Alianza Popular como presidente de Castilla y León, a finales de 1980, ha defendido la implementación y profundización de las reformas, en especial la
fiscal y la de la
Administración Pública, como paso previo e indispensable para que nuestro país salga de la crisis.

El ex presidente ha pedido al Ejecutivo que profundice en sus reformas para
reforzar la democracia representativa y ha instado a todos los partidos a impulsar los cambios. "Se debe estabilizar la unidad nacional para asegurar la igualdad de todos los españoles porque somos un país grande", ha dicho.
Aznar también ha pedido a Rajoy que haga todo lo posible por
"estabilizar y flexibilizar a la economía", al tiempo que, dirigiéndose a los jóvenes de nuestro país, ha dicho que "el endeudamiento excesivo y el déficit público lastran su futuro y afectan a sus oportunidades de trabajo".
También ha incidido en que debe ser la Administración la que trabaje para la sociedad y que España cuenta con un sistema fiscal "atrasado" que debe ser puesto al servicio "del empleo y del crecimiento".
En referencia a sus polémicas declaraciones en una entrevista concedida a
Antena 3, sólo ha señalado que él dice lo que piensa de la realidad y de lo que se debe hacer y que
la situación es "grave".
Ante la atenta mirada de la vicepresidenta del Ejecutivo,
Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Industria,
José Manuel Soria; de su mujer y alcaldesa de Madrid,
Ana Botella; y el presidente de El Imparcial,
Luis María Anson, Aznar le ha pedido a Rajoy que ahonde en el proceso de reformas para modernizar el sistema español y sacar a nuestro país de la crisis.
Una izquierda "atrasada"El ex presidente del Gobierno ha hecho un repaso del papel que ha jugado España desde los años de la Transición hasta la actualidad. En este sentido, ha señalado que los años de la llegada de la democracia fueron
"una gran obra colectiva" que desembocó en un "gran éxito", pero que en el mismo proceso "se dieron cinco transiciones ligadas entre sí: la que fue desde la exclusión a la reconciliación, la del autoritarismo hasta la democracia, la del centralismo a la autonomía, la de una sociedad abierta y de clases medias y la de la aislación hasta el europeísmo".
También ha apuntado que se dieron otros tantos episodios que condicionaron estos años: la Guerra Fría, la integración europea, la reunificación alemana, el cambio global por obra de la tecnología y el cambio demográfico.
Asimismo, el ex presidente ha culpado a la izquierda de los años 80 y 90 de
no haber sabido interpretar ese proceso de modernización global y de no haber sido consciente "del proceso de desintegración que sufrió". Frente a ello, ha señalado, "se erigió un centroderecha como punto de referencia de la democracia liberal, clave en el éxito del euro y del 'atlantismo' que permitió a España participar de la toma de decisiones internacionales".
En este sentido, Aznar
ha defendido su gestión al frente del Gobierno gracias a la mejora de todos los indicadores socioeconómicos. "El número de empleados pasó de 12 millones de españoles a más de 17 millones", ha sostenido. Una evolución que "se vino abajo y se reviritó en 2004 a pesar de que la izquierda no se adaptó a los cambios globales ni supo reaccionar ni anticipar la crisis", ha dicho Aznar.
En cuanto a
los nacionalismos, el ex presidente ha señalado que fueron "sobrepasados por los cambios y porque España no desaparecía sino que triunfaba".

Del actual Ejecutivo, Aznar ha valorado sus resultados electorales de 2011 y ha recordado que el PP es la formación con mayor número de votos acumulados desde 1989. "Lo ocurrido (en 2011) no es un episodio más, sino
la recuperación de un cambio interrumpido", ha declarado. En este sentido, ha defendido que los populares son
"la única garantía de estabilidad y reforma" y ha instado a sus dirigentes a "poner en práctica los cinco compromisos de la Transición, no sólo recordarlos o evocarlos".
Asimismo, ha pedido a Rajoy que encauce
"la voluntad de cambio" y le ha pedido que "aproveche el momento" para alcanzar acuerdos que fortalezcan a España defendiendo lo pactado respetando la ley y el Estado de Derecho. También ha pedido que se renueve el pacto social para adaptarlo a la actual realidad monetaria, a la económica y a la demográfica y que nuestro país recupere peso "en Europa y en el mundo".
"Hagamos -ha concluido el ex presidente del Gobierno- que los españoles sean protagonistas del cambio, que se sientan representados por sus partidos e instituciones,
que se sientan orgullosos del papel que juega España en el mundo".