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Manifestación por aborto

Varias mujeres con el pecho desnudo irrumpen en el debate de control al Gobierno

miércoles 09 de octubre de 2013, 09:43h
Tres activistas del movimiento feminista Femen, entre ellas su líder en España, han interrumpido el pleno del Congreso con el torso desnudo y al grito de "aborto es sagrado", provocando cierto desconcierto en el hemiciclo hasta que han sido expulsadas de la tribuna del público y detenidas.

El incidente ha ocurrido mientras intervenía en la sesión de control al Gobierno el titular de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que respondía una pregunta de la diputada de UPyD Irene Lozano sobre la reforma del Código Penal.

Ha sido en ese momento cuando las tres mujeres, con el pecho desnudo y la frase "aborto es sagrado" escrita en el torso, han empezado a gritar esa misma consigna subidas a la barandilla de la tribuna del público. Una situación que ha provocado que el presidente del Congreso, Jesús Posada, ordenara su desalojo con "mucho cuidado", ya que, como ha reconocido después a los periodistas, ha llegado a temer que pudiera "haber habido una desgracia".

De hecho, las tres activistas -una de ellas, Lara Alcázar, líder en España de dicha organización feminista radical, y otras dos francesas- se han resistido a ser desalojadas, colgándose de una de las columnas y de la barandilla de la tribuna. Una de las mujeres incluso ha llegado a perder una zapatilla que ha caído a los escaños de los diputados.

Una de las activistas detenidas ha quedado en libertad tras declarar ante la Policía, mientras las otras dos serán puestas a disposición judicial porque son extranjeras y no han acreditado domicilio en España. Fuentes policiales han informado a Efe de que una de las tres activistas, de nacionalidad española, ha quedado en libertad, con la obligación de comparecer ante el juez cuando se le requiera, tras prestar declaración ante los agentes.

Las otras dos mujeres, de origen francés y ucraniano, serán trasladadas desde las dependencias policiales de Moratalaz hasta los juzgados de la Plaza de Castilla, ya que no son españolas y no han podido acreditar un domicilio en España.

El Gobierno y el PP han censurado el comportamiento de estas tres activistas del movimiento Femen, de origen ucraniano, conocido por los actos en los que sus seguidoras desnudan sus pechos para combatir el machismo, aunque desde la Izquierda Plural han aplaudido su protesta.

Para el ministro Ruiz-Gallardón, lo ocurrido en el hemiciclo ha sido una "falta de respeto a la soberanía popular", mientras que el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, ha dicho que lo ocurrido le parece "mal", porque supone incumplir el reglamento de la Cámara, que prohíbe "proferir ningún tipo de gritos y menos hacer lo que han hecho". "No me gusta", ha afirmado también el presidente del Congreso, aunque se ha mostrado satisfecho porque la vida parlamentaria haya podido continuar con normalidad y el incidente no haya ido más allá.

Posada ha confirmado que no habían sido invitadas por ningún grupo parlamentario, sino que habían entrado por el llamado "turno libre" que permite a cualquier ciudadano asistir a las sesiones plenarias.

También el portavoz del PP, Alfonso Alonso, ha criticado el episodio, ya que, a su juicio, el Congreso "no es el sitio para esas cosas; el Parlamento es para cosas más serias", ha defendido.

En defensa de la protesta ha salido el líder de IU, Cayo Lara, que ha justificado los aplausos que han dirigido los diputados de su formación a estas mujeres en el hemiciclo, hecho por el que han recibido las críticas de Gallardón. Lara ha argumentado que "si no se puede aplaudir a un grupo de personas que vienen al Parlamento a defender el derecho al aborto, pero sí se aplauden decisiones que hacen daño a la gente, es que hay dos varas de medir".