
El presidente de la Generalidad de Cataluña ha reabierto un de por sí eterno debate. En un artículo publicado por “El País”, José Montilla replica a Felipe González, quien la semana pasada abogó por un aplazamiento de la negociación del nuevo modelo de financiación autonómico hasta que el Estado recupere la capacidad inversora. Montilla dice que “nos la jugamos todos” y que “Cataluña ya no puede esperar más”. Además, el socialista cree que esa demora “podría acarrear el desafecto con la política española y la certeza de que un sistema considerado injusto debe ser sustituido”.
El artículo ha provocado una cascada de reacciones por parte de compañeros de partido y miembros de las principales formaciones representadas en la Cámara catalana. Mientras que dirigentes del PSOE como José Antonio Alonso, portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, o Juan Fernando López Aguilar, ex ministro de Justicia y diputado, han defendido el sistema de financiación actual, ERC y CiU han aplaudido la reivindicación de Montilla y le animan a seguir en ese camino.
El presidente de la Generalidad considera un “falso dilema” mezclar la crisis económica –que argumentaba González para justificar el emplazamiento de la negociación -con la financiación autonómica. Según Montilla, “debemos resolver una situación clamorosamente injusta”, ya que “no es aceptable que la solidaridad que se reclama a Cataluña perjudique los derechos de los catalanes. Hace años que el sistema no es justo con quienes más aportan”.
Además, el ex ministro de Industria ha echado más leña al fuego en un acto en Sant Feliu de Llobregat, en el que ha calificado la financiación a su comunidad autónoma como “insuficiente” e “injusta” y ha hecho hincapié en el concepto de “desafección” amenazando del “riesgo de que la gente empiece a percibir que la solidaridad les acaba perjudicando”.
ERC y CiU aplauden a MontillaLos nacionalistas catalanes han salido en apoyo de Montilla y han reclamado unidad para llevar a cabo la demanda de su presidente. La portavoz de ERC, Marina Llansana, ha valorado como un “gesto muy contundente de denuncia de la situación injusta de déficit fiscal”. Llansana ha dicho coincidir con el diagnóstico del líder del PSC por su “defensa de los intereses de los catalanes y de defensa del Estatut”. Asimismo, ha llamado a los diez representantes de CiU en la Cámara Baja a “hacer piña con el gesto de firmeza frente al PSOE que expresa el presidente de la Generalitat”.

Por su parte, CiU ha recogido el guante y pide un “frente común” catalán, a la vez que “celebra” la postura de Montilla, como ha señalado el portavoz de esta formación en el Parlamento de Cataluña, Oriol Pujol. Además, ha recordado al presidente de la Generalidad que Artur Mas, líder de CiU, le reclama desde hace tiempo una cumbre de todos los líderes catalanes para preparar este frente común.
La acogida de ERC y CiU a las palabras de Montilla, por tanto, evidencian que él tiene la llave para abrir algo más que un debate no sólo en el seno del pueblo catalán sino también en las cámaras. Dentro del Gobierno y del PSOE, el discurso se ha moderado y, si bien han defendido el modelo de financiación autonómico actual, no han cerrado la puerta una negociación del mismo si se produce un consenso suficiente.
De la Vega y Chacón no coinciden en los plazos 
El Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha salido al paso de las declaraciones del presidente catalán por voz de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha apuntado que "desde el primer día se están poniendo todos los medios para llevar a cabo esta reforma", que considera "necesaria e importante", pero ha matizado que primero hay que dialogar. "Tenemos que sentarnos y hablar", ha apostillado. Respecto a la necesidad de sentarse ya en la mesa de diálogo como reclama Montilla, De la Vega ha aclarado que “el objetivo es conseguirlo en el marco de los plazos previstos”.
Sin embargo, la ministra de Defensa, Carme Chacón, ha defendido que la revisión del modelo es "urgente". No obstante, coincide con la vicepresidenta en que es básico el consenso. Chacón ha echado una mano a su compañero del PSC y ha calificado sus pretensiones como una “aportación constructiva”.
López Aguilar, el más crítico
El ex ministro de Justicia y actual diputado nacional del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, considera que los compromisos de inversión adoptados por el Gobierno en el nuevo Estatuto de Cataluña impondrán "grandes tensiones y dificultades" a la política presupuestaria y especialmente a la financiación autonómica en los próximos años, pero se ha mostrado confiado en que el Gobierno podrá "resolver ese desafío".
Una arista más de la polémica parte del criterio a seguir a la hora de negociar el nuevo modelo de financiación. López Aguilar, al igual que manifestó Zapatero hace pocas fechas, apuesta por la población como criterio básico. El diputado ha destacado que la situación demográfica ha sufrido grandes cambios por la llegada de inmigrantes y de población flotante. Por eso, considera que en la próxima negociación "hay que acertar como nunca en la ponderación y en la especialización de la variable de población atendida".
Las autonomías se suman a la controversia
Al hilo de lo expuesto por Zapatero y López Aguilar, Castilla y León, a través de su consejera de Hacienda, ha destacado la buena noticia que supone para la Comunidad que el factor poblacional sea decisivo en el diseño de una nueva financiación autonómica, aunque ha confesado desconfiar de Zapatero ya que “hay antecedentes de compromisos que luego se han quedado por debajo de lo que el propio presidente comprometía”.
En este sentido, el presidente valenciano, Francisco Camps, ha reclamado al Gobierno central “la financiación que corresponde a una Comunidad de más de cinco millones de personas”, por el incremento de la población en un millón y medio de habitantes en los últimos años.
Andalucía ha acogido la noticia con preocupación, al menos por parte del líder del PP en esta Comunidad, Javier Arenas, que ha pedido al presidente andaluz, Manuel Chaves, una “inmediata contestación a la amenaza” de Montilla. La pelota está sobre el tejado de Chaves después de que Arenas le haya instado a aclarar la postura socialista en esta materia. Para el popular, el modelo que plantea Montilla significaría “una grave desigualdad territorial”.
Rajoy pone como condición la unanimidadEl presidente del PP, Mariano Rajoy, tan sólo se ha referido a este asunto al emplazar a Zapatero a convocar la Conferencia de Presidentes para hablar de agua y de financiación autonómica, un nuevo modelo que, en su opinión, debe ser aprobado por unanimidad de todas las Comunidades Autónomas.
A juicio de Rajoy, el jefe del Gobierno debería recibir al presidente valenciano, Francisco Camps, para hablar de agua, o a "cualquier otra persona" que plantee algún tema relacionado con la financiación autonómica, en un claro guiño al artículo de “El País”.
Alonso cree posible un modelo “justo”El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, ha defendido el modelo actual argumentando que “ha ayudado a que el país crezca bien, al contrario que en otros países cercanos”. Alonso cree que “es posible hacer un sistema de financiación justo”, en cambio, los dimes y diretes entre comunidades crecen y parece que la polémica no ha hecho más que comenzar, lo que convierte al término “justo” en polisémico dependiendo del territorio desde el que se exprese.
Como punto de partida, un artículo de Montilla en un periódico; las consecuencias, múltiples interpretaciones que se mueven entre la amenaza y ultimátum, y un más de lo mismo por parte de un presidente de Cataluña que, por enésima vez, echa un pulso a sus “colegas” de Moncloa. A la espera de que se pronuncie Zapatero, la moderación es el tono de su Ejecutivo, a pesar de que su líder en Cataluña haya abierto aún más si cabe la caja de Pandora en un tema que engloba a la totalidad de las comunidades autónomas, que no están dispuestas a ceder terreno en lo que a financiación se refiere.