La España temeraria
José Antonio Ruiz
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 14 de marzo de 2014, 19:57h
Once Upon a Time… un país llamado España, obsesionado con dispararse en el pie con un trabuc. The Spanish Movie. Antes muerta, que desapercibida. O la tomas, o la dejas.
Los extremos, se tocan. Este cronista no puede ni con los tremendismos cavernícolas, ni con los buenismos acomplejados; pero menos todavía con las falsas equidistancias.
La calle, en sentido agropecuario, no es de fiar. Lo mismo se mueve por la pasión que por las vísceras. La búsqueda de espacios de convivencia comienza a ser una quimera cuando de las dos partes, la una es taruga y la otra golpista.
La España anestesiada y bipolar, grosso modo, cambia de humor al ritmo que George Clooney de novia. El que no cambia ni con el salto de surco del CD de las Estaciones de Vivaldi es Mariano, que a la vista de la chorra con la que se toma su gobernación política, no es descartable que conozcamos a miura pasado el nombre del cabeza de lista de las europeas, una vez celebradas las elecciones. Bonita manera de ejercer el liderazgo, a golpe de silencios desconcertantes. Para chulo, mi culo.
De la anécdota, a la categoría. Su irritante pereza para tomar decisiones no sólo resulta exasperante, sino que incluso se presta a interpretación en clave de menosprecio esotérico al resto de los mortales, a quienes los poderosos tienen la propensión de tratar como si fueran aves anilladas, pasión de colombófilos.
Está llevando Rajoy a un extremo tal de prepotencia el ejercicio del poder, que corre el peligro de que le suceda lo que a Carmen Electra: que siempre se ve sexy. Día llegará que Soraya y Cospedal se tatúen un Corazón partío en el pecho, junto al lunar, con el nombre de Mariano, que rima con Floriano. A un servidor le viene a pasar algo parecido, motivo por el cual rechacé el papel de James Bon.
El día que tenga que afrontar el síndrome del nido vacío, cuando llegue el ocaso del poder cuasi omnímodo que tiene ahora, va a dar pena verlo, vagando como Fiz de Cotobelo, ánima en pena, por la fragua mágica de Cecebre de Fernández Flórez. España, Bosque desanimado. Dan ganas de abandonar los aperos de labranza y echarse al monte siguiendo los pasos de Fendetestas.
Como Estrella Morente, también este cronista piensa que «meterse con Wert está muy visto», mayormente por lo que entraña de estéril pérdida de tiempo; pero meterse con Rajoy comienza a ponerse tanto o más cansino todavía, pues no parece que el personaje merezca la pena más allá de lo estrictamente inevitable por razones del cargo. Aburre más que a Beckenbauer el juego del Bayern de Guardiola, el Libertador de las Ramblas, cuestión de pelotas.
Si Rajoy «es el líder más carismático del Occidente civilizado», como asegura Sostres en plan maximalista, aviados vamos todos. Que se haya demostrado empíricamente que los elefantes son capaces de reconocer la voz del ser humano, no quiere decir que la habilidad animal sea extrapolable a la clase política.
Obama reconoce que «un tercer mandato sería como Resacón en las Vegas». En el caso de Mariano, un segundo cuatrienio sería demasié para el body milk. El uno gobierna para sus afueras, el otro para sus adentros, siguiendo el método Stanislavski. El uno pasará a la Historia por ser negro, y el otro por no haber tenido cojones para sentar en el banquillo a los aprendices de golpistas que están enfrentando a las Españas, amagando asonadas y declaraciones unilaterales de independencia.
La Historia de aquí hubiera cambiado de verdad si el día después del 11-EME los españoles hubiéramos tomado la firme determinación de conocer la verdad. Diez años después, hemos asistido a una falsa reconciliación emocional incapaz de reconfortar la memoria de los muertos y a quienes lloran su ausencia en el reino de los vivos.
Visto lo visto, no debiera extrañarnos tanto que las gallinas estén marcando tendencia como mascotas en los jardines de la gente pudiente, en lugar de los perritos falderos y los cerdos vietnamitas.
Mucha más mierda hay en el vídeo de la Asamblea Nacional Catalana que en la inofensiva “selfie entrevista” de Víctor Valdés sentado en la tapa del retrete de los vestuarios del estadio de Zorilla, con el vecino del box pareado tirando de la cadena de la cisterna. Ya hay fecha para el golpe: 23 de abril de 2015 ¡Qué agotamiento de país! Ojalá oliese a ajo conquense de las Pedroñeras, querida Victoria Beckham.
En Palacio, el Caudillo persevera en su tontuna: antes, el 9 de noviembre, habrá referéndum sí o sí, coincidiendo con el 76 aniversario de la Noche de los Cristales Rotos. El pogromo catalanoide, contagio emocional de cenutrios, está por llegar, y seguimos tomándolo a broma, como el supuesto acuartelamiento preventivo de los Mossos d’Esquadra.
España está condenada de por vida a seguir ajustando cuentas consigo misma, desde lo infinitesimal hasta el infinito y más allá. Al paso que vamos, sólo encontraremos consuelo en la acupuntura, como el ministro Margallo, que ha tenido la ocurrencia de pedir un «alto el fuego verbal» en el debate soberanista. A la vista está que las dietas de choque no suelen traer nada bueno.
Coincidiendo con el estreno de la tercera temporada de «Con el culo al aire», un juez de Barcelona ha declarado improcedente el despido del ex presidente de Catalunya Banc, Adolf Todó y del ex consejero delegado Jaume Masana, obligando a la entidad a readmitirles (para que vuelvan a hundir la caja), o a pagarles una indemnización de 600.000 euros a cada uno. (…) Justicia ¿Y eso qué es lo que es?
Aunque para nivelazo, el del alcalde de Getafe, Juan Soler, tarifa plana, que ha tenido que pedir disculpas por haber tenido la ceporra ocurrencia de repartir delantales y limas de uñas en la “carrera por la igualdad” celebrada con motivo de la celebración del Día de la Mujer.
Chica de portada, Vanesa Reig, la española seleccionada para viajar a Marte sin billete de vuelta, aprovecha sus últimos días entre los terrícolas para salir en pelotas en el Interviú. Sus declaraciones están a la altura (intelectual) del Planeta rojo: «Lo que se tengan que comer los marcianos, que se lo coman los humanos». Lástima que la zagala diste mucho de Bar Refaeli, de Olya Abramovich, de Kim Kardashian y de Lena Gercke, la novia de Sami Khedira, que ese sí que es un listo de pelotas.
Las entradas para ver a Elton John en Cap Roig se han agotado en 20 minutos. Si en su lugar el convocante fuera Einstein, pongamos por caso, lo mismo no se molesta en ir a verlo ni el portero del torno de las entradas.
La cultura de masas es en sí misma un oxímoron, un pleonasmo aberrante acuñado por incultos. Entiendo que Hollande haya contratado los servicios de un experto en rap para que le escriba los discursos con la letra pegadiza del Aserejé.
Nunca antes habían sido tan numerosos los rebaños de borregos. Basta que un gilipollas se fotografíe desnudo en el Machu Picchu y cuelgue la foto en Instagram, para que la experiencia extrasensorial siente jurisprudencia y acudan cientos de miles de retrasados a inmortalizarse con la chorra colgando como el badajo de Asunción, la campaña gigante de la catedral de Burgos. Como decía Manolo Vázquez Montalbán: ¡Estamos rodeados!
Siento estar tan rebosante de optimismo, pero confieso no haber recobrado el conocimiento tras contemplar el look posparto de Chabelita. Va a ser verdad que de cerca nadie es normal.
España, levántate y anda.
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Periodista
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jantonruytelefonicanet/9/9/20
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