Érase una vez un país...: La Generación del 14
sábado 03 de mayo de 2014, 18:29h
Había una vez un grupo de personalidades, bastante numeroso, que a principios del siglo XX hizo la europeización de su país el reto de su generación. Para los miembros de esta generación, Europa significaba ciencia, razón, universidad, cultura, investigación; en definitiva, modernidad.
Por todo esto, su solución se vinculaba a la creación de un nuevo país, vital, y que, científicamente, estuviera al nivel de los países más de vanguardia.
Gracias a las becas de una institución, muchos de los miembros de este grupo generacional salieron a trabajar con las principales personalidades de la ciencia internacional – muchas de las cuales, como Albert Einstein, visitaron el país de su mano-, importando las técnicas más avanzadas y transformando el panorama de la ciencia.
Muchos de aquellos laboratorios de ideas estaban ubicados en otra institución en la capital del país. Las publicaciones que emanaban, tanto de esta institución como de la de otra para las mujeres, y también las tertulias, hicieron de estos centros el reflejo de la reforma educativa, científica y cultural que esta generación quería para España.
También brilló la música, la literatura y la pintura.
Algunas de estas personas llegaron al poder, impulsando el proyecto reformista y modernizador que inspiraría el inicio de una nuevo forma del estado. Aunque aquella generación gozó de la oportunidad de llevar a la práctica su proyecto, un golpe de estado fracasado de una parte del ejército llevó al país a una guerra civil,que devino posteriormente en una dura dictadura que permanecería casi 40 años.
Este proyecto volvería a emerger como gran desafío después de la muerte del dictador en la transición hacia la democracia.
Este país es España y el grupo de personas es conocido como Generación del 14,
conmemorada en una magnifica exposición en la Biblioteca Nacional en Madrid hasta el 28 de mayo. A ella pertenecían los nacidos en torno a 1880, que alcanzaron su madurez en los años próximos a 1914 cuando estalló la Primera Guerra Mundial.
Entre un largo etcétera, podemos incluir en esta generación a los filósofos Ortega y Gasset, D’Ors o García Morente; los médicos Marañón, Pittaluga, Rodríguez Lafora, Hernando, o Pi i Sunyer; los matemáticos Rey Pastor o Terradas; el físico Cabrera; el químico Moles; los historiadores Castro y Sánchez Albornoz; los literatos Gómez de la Serna, Pérez de Ayala, Cossío, Madariaga, Onís, Vela o Díez Canedo; los poetas Juan Ramón Jiménez o Carner; los músicos Falla, Ernesto y Rodolfo Halffter; los pintores y escultores Sert, Miranda o Vázquez Díaz; los políticos Azaña, Besteiro, Fernando de los Ríos o Jiménez de Asúa, y hasta el torero Juan Belmonte.Un miembro más joven de esa generación fue Ignacio Abel, el protagonista de la última novela de Antonio Muñoz Molina, “La noche de los tiempos”.
En la Sala de Exposiciones se muestran cerca de trescientas obras entre libros, manuscritos, fotografías, carteles, maquetas y documentos, muchos de ellos inéditos.
Esta generación tuvo un vínculo especial con el continente americano, lo que sería determinante cuando muchos de los miembros tuvieron que marchar al exilio tras la Guerra Civil. ¡Qué dispendio de talento y recursos!
“Hay generaciones que […], sin previo acuerdo, actúan como tal comunidad cronológica, independientemente de la acción personal de sus prohombres. A esta generación nuestra […] se debe un golpe de timón que puso definitivamente la nave de la ciencia española proa al universo,” dijo Marañón.
Mientras tanto, en la España de hoy, el futuro de la universidad pública está en entredicho, con pérdida de profesores, pérdida de alumnos y pérdida de equipos y líneas de investigación, debido a los ajustes por la crisis.
¿Dónde está la Generación del 2014 para regenerar España?
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Escritor
WILLIAM CHISLETT es escritor y colaborador del Real Instituto Elcano
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