PP y PSOE pierden las europeas
lunes 26 de mayo de 2014, 01:09h
Actualizado el: 07/08/2015 09:11h
Las urnas dieron ayer un serio aviso a los dos principales partidos del país. PP y PSOE juntos no llegan al 50 por ciento de votos, lo que resulta preocupante si este resultado tuviese que interpretarse en clave doméstica. Es verdad que en las elecciones europeas se vota más en clave de castigo o a título de inventario, aunque en esta ocasión el panorama es muy diferencia al de ediciones anteriores. Para empezar, el auge de la izquierda menos moderada -6 escaños Izquierda Unida por 5 de Podemos- es un hecho, como lo es el incremento del secesionismo.
Sin embargo, tal y como venían dadas puede decirse que el PP salva al menos los muebles, y que es el PSOE quien debe hacer una seria reflexión. Al programa de reformas, los casos de corrupción y la abulia de Rajoy hay que sumar el desgaste de dos años y medio de complicadísima legislatura. Si a ello le sumamos la demora en la designación de Miguel Arias Cañete como candidato y su reciente desliz disfrazado de machismo por sus oponentes, se ve que las expectativas no eran precisamente alentadoras. Y en cambio, los populares ha sido la fuerza más votada -26 por ciento de los sufragios frente al 23 por ciento del PSOE-. Mientras, los socialistas han acabado por recoger el fruto de tanta demagogia e indefinición. Y, para más inri, el voto socialista aparece cada vez más concentrado en Andalucía. Sea como fuere, un resultado así en clave nacional sería catastrófico para la gobernabilidad del país. Urge, pues, que PP y PSOE se replanteen seriamente su forma de hacer política si no quieren que dentro de poco más de un año España se enfrente a un problema de impredecible magnitud.