Este viernes se cumplen 70 años del Desembarco de Normandía y los líderes actuales de las naciones implicadas han acudido al lugar de los hechos para alertar de la necesidad de no poner en riesgo la paz una vez más. Allí se encuentran desde Barack Obama hasta Vladimir Putin, que se ha reunido por primera vez con el presidente electo de Ucrania, Petró Poroshenko, en el marco de la conmemoración.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, destacó que la Unión Europea (UE) se asienta sobre el principio de que "nunca debemos volver a poner en riesgo la paz", con motivo de la conmemoración del 70 aniversario del
Desembarco de Normandía. "Al rendir homenaje a la extraordinaria valentía de las tropas aliadas que lucharon en las playas de Normandía y más allá para liberar a nuestro continente, los europeos reafirman también un principio fundamental de nuestra Unión: que nunca más debemos permitir que se ponga en riesgo la paz en nuestro territorio", afirmó Van Rompuy en un comunicado.
Van Rompuy aseguró que "el
'día D' marcó un punto de inflexión en la historia de la Europa moderna y en su camino hacia la paz y la libertad", en referencia al 6 de junio de 1944, fecha elegida para la operación aliada que supuso el principio del fin de la II Guerra Mundial. El presidente del Consejo Europeo, la institución comunitaria que reúne a todos los líderes de los países miembros de la Unión Europea, acude a la ceremonia de ese aniversario, invitado por el presidente de Francia, François Hollande.

En los actos conmemorativos participan diecinueve jefes de Estado, entre ellos el presidente de Rusia,
Vladímir Putin, y el mandatario electo de Ucrania, Petró Poroshenko. Además, se han desplazado a Normandía la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente estadounidense, Barack Obama, o la reina Isabel II de Inglaterra, entre otros.
El Desembarco de Normandía fue una operación clave de la ofensiva que dio la victoria a los aliados frente a los nazis, que por aquel entonces habían ocupado buena parte de Europa, incluida Francia. A finales de 1944, la
II Guerra Mundial había causado la muerte a 54.000 alemanes, 24.000 estadounidenses, 20.000 anglo-canadienses y 20.000 franceses, de un total de 600.000 víctimas, entre fallecidos, heridos y desaparecidos, según datos del Elíseo, la sede de la presidencia gala.
