El nacionalismo vasco tira de la cadena
lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Actualizado el: 07/08/2015 09:50h
La cadena humana que ayer recorrió los 123 kilómetros que separan Durango -Vizcaya- de Navarra reivindicando el derecho de autodeterminación –como si de una colonia se tratara unas provincias que han impuesto la política arancelaria al resto del país durante casi un siglo- fue la prueba palpable de que el nacionalismo vasco ha tomado buena nota de lo que está pasando en Cataluña, y ha decidido que ha llegado su momento. De hecho, uno de los kilómetros estuvo dedicado “a Cataluña”, según los organizadores, aunque quizá dicha dedicatoria iba realmente para Artur Mas y Oriol Junqueras.
Hasta la fecha, el PNV se había mantenido en un segundo plano, a la espera de ver cómo evolucionaban los acontecimientos en el tema del órdago secesionista. El inmovilismo de Rajoy, en su creencia de que ya bajaría el soufflé, ha enquistado un asunto que había que haber abordado mucho antes, y con mayor determinación. No se ha hecho, y los resultados a la vista están.
Ahora bien, ya que el PNV tiene la vista tan puesta en Cataluña, quizá debería ver qué le está pasando a CIU, cada día más fagocitada por Esquerra. Ya le ocurrió al PSC, prácticamente laminado en la actualidad. Y en Euskadi es el brazo político de ETA, llámese Bildu, Sortu o Amaiur quien puede hacer lo propio con el partido jetzale. Que piensen, pues, los Eguíbar, Urkullu y compañía si realmente les merece la pena catalanizar su línea de actuación.