Según la plataforma anti-secesionista Convivencia Cívica Catalana, los datos fiscales publicados por el gobierno de Mas el pasado jueves y que arrojaban un déficit en Cataluña de 15.007 millones de euros "carecen de un sentido económico claro". Con nuevos cálculos, la entidad ha rebajado el saldo fiscal negativo hasta 4.032 millones y ha asegurado que el Ejetivo catalán "infla" las cifras como "herramienta política para intentar crear resentimiento económico contra el resto de España".
La plataforma
Convivencia Cívica Catalana (CCC) ha publicado un
informe según el cual el déficit fiscal catalán es sólo de
4.032 millones de euros, muy lejos de los 15.007 millones que la Generalitat anunció el pasado jueves durante la presentación de las balanzas fiscales de Cataluña. La entidad, contraria al secesionismo, ha lamentado “un año más que el gobierno catalán ‘infle’ el saldo fiscal negativo de Cataluña en base a criterios poco objetivos y oculte a la opinión pública resultados de las balanzas fiscales contrarios a sus intereses políticos”.
Tras un análisis de las cifras, CCC expone dos críticas fundamentales al modo de actuar del gobierno de Artur Mas.
Por un lado, la
falta de transparencia, ya que aseguran qye “el consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, ocultó información sustancial” en la presentación de las balanzas fiscales. De los cuatro resultados que normalmente se muestran al respecto, “Mas-Colell sólo dio a conocer dos este año”, exponen, y “ocultó la sub-balanza fiscal correspondiente a la Seguridad Social, que era positiva para Cataluña”.
La plataforma asegura que atendiéndose a los propios cálculos de la Generalitat, el déficit fiscal se quedó recudido en 2011 a sólo 4.032 millones, cifra que sigue estando distorsionada hacia arriba al incluir, entre otros, flujos fiscales negativos con Bruselas y no con Madrid. Además, indican que Cataluña se benefició ese mismo año de
20.000 millones de superávit comercial con el resto de España.
Por otra parte, CCC critica la
falta de objetividad del Ejecutivo catalán, que utiliza según la entidad “una serie de técnicas poco objetivas en el cálculo del saldo fiscal de Cataluña con la finalidad de maximizar la cuantía del déficit”. En este senido, señala que el gobierno de Mas suma impuestos ficticios (‘neutralización’), incluye impuestos pagados por no catalanes y flujos fiscales negativos con la Unión Europea y minimiza los gastos del Estado en Cataluña.
En sus conclusiones, la entidad anti-soberanista apela señala que “algunos creen haber encontrado en Cataluña un filón electoral con el argumento del déficit fiscal y lo explotan de forma demagógica, exagerando, inflando u ocultando datos a la opinión pública en función de sus intereses políticos y electorales”. Considera además que “las balanzas fiscales que periódicamente presenta el gobierno catalán carecen de un sentido económico claro y razonable y sólo son herramientas políticas para intentar crear resentimiento económico contra el resto de España entre la opinión pública catalana”.