PSC, "peor imposible"
lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Actualizado el: 07/08/2015 09:52h
Tras la marcha de Pere Navarro, da la impresión de que nadie quiere presidir el PSC. Dos son las lecturas que cabe hacerse: o no hay relevo, o los que conocen bien el partido y podrían estar en situación de liderarlo lo ven tan mal que no se atreven a dar el paso. La última en descolgarse ha sido Nuria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma y candidata más o menos continuista -pese a contar con la oposición del sector crítico-, que se retiraba este pasado fin de semana de la puja por suceder a Navarro.
El manido asunto de la herencia de Zapatero es aquí paradigmático. En efecto, bajo los auspicios del ex Presidente del Gobierno, el PSC viró peligrosamente hacia postulados nacionalistas. El resultado, un descalabro electoral sin precedentes, y un partido en franca descomposición. Sus críticos, minoritarios pero ruidosos, se sienten más cómodos con las ideas de Esquerra, y de hecho, más de uno ya se ha cambiado de acera.
Quizá sea esa la solución: una de las tradicionales señas de identidad del socialismo ha sido su vocación internacionalista y su arraigo nacional, que no nacionalista. Quien se quede, ha de aceptar este principio, pues es uno de los pilares en los que se sustenta su ya endeble electorado. Y quien no esté cómodo, que se vaya a Esquerra o CiU.