"Con los aparatos territoriales desplegados, Madina no tenía media bofetada".
La disidencia socialista en la votación para elegir al nuevo presidente de la Comisión Europea se lleva la atención de la prensa de este miércoles. ABC lo advierte como “el primer error de Sánchez” y La Razón como un acercamiento del PSOE a IU y Podemos. El viaje de los Reyes a Marruecos, con una instantánea de Doña Letizia de blanco inmaculado y la cabeza cubierta, también acapara espacio en las portadas. Además, el cambio de estrategia de Artur Mas, que ahora apuesta por el diálogo con el Gobierno sobre la consulta secesionista.
Aunque estaba llamado a ser el tema del día, El Mundo ignora en su portada la elección de Juncker y la rebeldía de los socialistas españoles. Para su apertura prefiere seguir ahondando en la corrupción política, esta vez en Cataluña, con Pujol Ferrusola que “ganó en un año dos millones con un vertedero” cuya licencia de instalación “fue aprobada por la Generalitat”. En la foto del día, el diario lleva a “la Reina de África”, una Doña Letizia con la cabeza cubierta con un pañuelo durante su visita a Marruecos, omnipresente en la prensa de este miércoles. Como segunda información, los de momento últimos coletazos del Casi Faisán: “El TS ratifica el chivatazo pero no condena por ayudar a ETA”. También el referéndum secesionista del presidente de Cataluña encuentra espacio en la primera: “Mas afirma que cambiará la pregunta y la fecha si Rajoy acepta la consulta”. Y dos asuntos más: “Bankia califica de incobrables 2.3 millones en préstamos a IU” y “El Constitucional avala la reforma laboral del PP”.
Los editorialistas del medio que dirige Casimiro García Abadillo ahondan en la sentencia en relación con el ‘chivatazo’. Para estos es “un fallo previsible pero decepcionante que confirma la infamia”. Exponen: “El Alto Tribunal confirma la condena por revelación de secretos a los agentes que dieron el chivatazo a ETA, pero también la absolución del delito de colaboración con banda armada. (…) La sentencia de la Audiencia Nacional no sólo supuso un desprecio a las víctimas, que ahora se ve ratificado, sino que al imponer una pena laxa a los condenados les permite esconder la verdad. Probablemente, una condena por colaboración con banda armada habría llevado a Pamies a revelar los nombres de quien o quienes les indicaron que diera el chivatazo, porque es fácil deducir que no fue una iniciativa suya. De este modo los auténticos responsables de una de las mayores infamias de nuestra Historia democrática quedan para siempre impunes”.
La Razón dedica su portada de este miércoles a dar un repaso al socialismo español. Primero, cuestiona la supuesta renovación del partido destacando que “Rubalcaba no cede su despacho de Ferraz a Pedro Sánchez” y “se reúne con sus militantes pese a su retirada”. Además, sobre un primer plano del nuevo líder de la cámara europea” alerta de que “El PSOE se une a IU y Podemos contra Juncker” y destaca el “malestar entre los eurodiputados socialistas por la orden de Sánchez de no votar” al luxemburgués. Ya en un segundo plano, el diario reprocha al presidente catalán su cambio de estrategia: “Mas quiere ahora negociar con Rajoy la fecha y la pregunta de la consulta”.
En páginas interiores, editorial sobre el “mal comienzo” de Pedro Sánchez: “Jean Claude Juncker no ha contado con el apoyo de los 14 eurodiputados socialistas españoles, pese a que habían firmado el pacto expreso y pese al convencimiento de la mayoría de los socialistas representados en la Eurocámara de que Europa se construye desde los grandes partidos moderados, frente a los extremismos populistas de izquierda y derecha. (…) Podemos entender la preocupación en el seno del socialismo español por el surgimiento de partidos populistas a su izquierda, fenómeno que se repite en tiempos de crisis económica, siempre favorables a los vendedores de pócimas mágicas, pero no es doblando la apuesta de la demagogia como Sánchez conseguirá devolver el espacio a su partido. Precisamente, el voto a Juncker representaba el de una izquierda sólida y con vocación de Estado”.
Juncker y la Reina Letizia son los protagonistas en El País. El diario arranca con los primeros pasos del nuevo líder de la Comisión Europea: “Juncker abre su presidencia con un plan de estímulo económico” y destaca que los “eurodiputados socialistas votaron en contra”. En su imagen de portada, Doña Letizia ilustra cómo “Los Reyes estrechan lazos en Marruecos”. Atención también para el ofrecimiento de Mas a Rajoy: “cambiar pregunta y fecha del referéndum”, y para la efervescencia política que sigue causando el ascenso en las urnas de Pablo Iglesias: “IU desafía a Podemos por la hegemonía en la izquierda”. Además, “El Constitucional avala el despido gratuito en el primer año de contrato” y, en el plano internacional, “el presidente chino defiende ante los BRIC otro orden mundial”. Por último, El País anuncia la “Batalla religiosa en la Complutense” después de que el Rectorado se plantee “cobrar alquiler a la Iglesia por las capillas”.
Emilio Lamo de Espinosa, catedrático de Sociología, firma un artículo que argumenta la “legitimidad de la Monarquía”. Expone: “¿Cuál es la alternativa? ¿La república? En teoría parece lo más racional, pero los españoles ya lo hemos intentado. Y no una, sino dos veces. ¿Vamos a tropezar de nuevo, por tercera vez, en la misma piedra? Desde luego la Monarquía no nos va a hacer ni más ricos ni más libres, pero es más fácil que la Monarquía nos ayude a cruzar aguas turbulentas que creer que, cambiándola por una República, vamos a calmar las olas y navegar mejor. La Monarquía, no sólo hoy y aquí, sino en muchos otros sitios, es parte de la solución, no parte del problema”.
Con un retrato de Juncker, ABC arremete contra el recién estrenado líder socialista: “Primer error de Sánchez al aislar al PSOE en Europa”. En el asunto catalán, ABC se desmarca, deja de lado la futura reunión de Rajoy y Mas y atiende al “grupo de intelectuales” que ha levantado “la voz contra el desafío independentista”. Además, “El Constitucional avala la reforma laboral del Gobierno”.
Para Ignacio Camacho, Susana Díaz “sobrevaloró” a Eduardo Madina pues, opina, “con los aparatos territoriales desplegados a todo trapo no tenía media bofetada”. Sostiene el periodista: “Lo han echado a la cuneta antes de que pudiese salir a la pista. Valoró mal sus posibilidades; tal vez podía haber ganado en una elección abierta para simpatizantes, pero no en la que controlaban los coroneles del partido. (…) Aún hoy sigue irresuelto, vacilante, sin encontrarse un sitio. Su revés es el último castigo diferido al tiempo de la ‘democracia bonita’ y el republicanismo líquido. El postzapaterismo ha empezado sin él y el futuro le ha durado veinte días”.