EL EMBAJADOR, ENTRE LOS EVACUADOS
Margallo defiende la evacuación de Libia por el "riesgo" de una "situación que se va a agravar"
Efe
jueves 31 de julio de 2014, 14:13h
Actualizado el: 31/07/2014 16:41h
Tras la salida del personal de la embajada española.
El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha avisado este jueves de que la situación en Libia "se va a agravar de forma muy urgente hasta extremos extraordinariamente importantes" y ha dicho que la evacuación del embajador español y del resto de personal se ha hecho porque "corrían un riesgo".
García-Margallo se ha expresado así en la Comisión de Exteriores del Congreso después de que su departamento, en coordinación con los de Defensa e Interior, haya decidido evacuar temporalmente a su embajador en Libia así como al resto de personal acreditado en la legación diplomática española en Libia.
El pasado 16 de julio se produjo una salida de Trípoli a Túnez por carretera de un total de 29 españoles y 15 portugueses y hace dos días, el 29, se fletó un avión C-130 Hércules (T-10 en la denominación del Ejército del Aire) en el que embarcaron hacia Madrid 60 personas, de las cuales 37 eran españolas.
Se decidió asimismo, ha dicho García-Margallo, que no debía procederse de momento a una reducción sustancial de los efectivos de la embajada porque aún había españoles que necesitan su apoyo. Ayer se fletó un avión de Repsol para repatriar a ocho personas -una familia entera-, ha explicado, antes de añadir que una vez culminada esta operación con todos los españoles que han querido abandonar Libia se decidió -previa consulta a los países aliados- reducir "al mínimo" la presencia diplomática española en el país. "Se ha decidido porque no hay interlocutor, se había culminado la protección de ayuda a los españoles y corrían un riesgo cierto", ha explicado el jefe de la diplomacia española.
Hoy llegará a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) un nuevo avión Hércules con un total de 28 personas, de las que 16 son españolas y 12 extranjeras. De ellas, 15 pertenecen a la embajada, incluido su embajador, José Antonio Borgallo. "La embajada no se cierra. Queda a cargo un encargado de archivos", ha subrayado García-Margallo, quien ha agregado que Italia y Malta -que mantienen sus efectivos en un número considerable- "se ocuparán de los asuntos consulares de los españoles" que permanecen en Libia porque así lo han deseado.
El ministro ha dicho que ha sido una decisión del Gobierno que "no ha sido sencilla" y que "ha culminado con la vuelta a casa de nuestros compatriotas sanos y salvos".