La verdad es que llevabamos dos dias con la “fiebre Indiana”, pero el regreso del heroe rompió todas las expectivas previstas, más en la revolución de fans y seguidores que en el resultado de la proyección porque ya se sabe que “nunca llueve a gusto de todos” y las críticas de la película han sido para todos los gustos.
Toda la “familia Jones” pisó la “marche rouge” elegantemente vestidos con el preceptivo "smoking", que en Cannes tienen que vestir hasta los cámaras de televisión y fotógrafos que trabajen en la alfombra roja.

El héroe Ford causó sensación al llegar acompañado de su futura mujer, la también actriz Calixta Flockhart, que lucía un espectacular Valentino azul turquesa de escote abierto y asimétrico. Sin embargo, fueron dos españolas las que levantaron suspiros de admiración y dejaron a medio respirar a los presentes.
Paz Vega, con un sorprendente cambio de imagen, apareció con un “palabra de honor” de Hannibal Laguna en color burdeos, la melena recortada por encima del hombro y con “ondas al agua” al mas puro estilo Rita Hayworth. Su rostro y su nombre ya empiezan a tener un sitio en el firmamento de Hollywood, lo que justifico el destello desmesurado de los "flashes" cuando hizo su aparición acompañada de su marido Orson Salazar, la persona que desde la sombra maneja minuciosamente la proyección internacional de la actriz.

Otra de las nuestras, que empieza a “sonar” al otro lado del charco, pero mas por motivos sentimentales que profesionales, es Elsa Pataki. Acompañada por su novio, el también actor Adrien Brody, pasearon su amor por la alfombra roja sin esconder sus sentimientos de los focos ni de la curiosidad pública. Su presencia venía justificada por su participación, la noche del sábado, en una partida de póquer benéfica que ganó el actor Woody Harrelson. Aprovechando que La Croissette e Indiana Jones acapararian todas las miradas internacionales en la noche de ayer, la pareja no dudó en apuntarse a disfrutar de unos minutos de gloria, que esperan que esta noche se conviertan en mucho dinero benéfico en el Trofeo Chopard, en el que la pareja participa acompañando a Spike Lee, Eva Herzigova, Christina Ricci, Dita von Teese y el actor Rodrigo Santoro, que tiene revolucionado al todo Cannes.
El que se ha llevado este lunes todas las miradas, y con merecimientos más que justificados, es Jude Law. El actor lleva dos días en Cannes prestando su apoyo y promocionando “The day after peace” (El dia después de la paz),un documental que recoge un concierto a favor de la paz, y que se celebró el pasado año en el Royal Albert Hall de Londres y en el que participaron, al margen de Law, personalidades como David Beckham, James Morrison o Annie Lennox.

“Algo que es de interés común para un hombre, una mujer o un niño de este planeta –me comenta el actor- es tener una noción clara de lo que es la paz. Yo tengo un especial empeñoo en contribuir a que “Peace one day” (Paz un día) llegue a ser una realidad que nos inspire a todos”.
Inspiración no es lo que le ha faltado a Maradona para ser uno de los grandes del fútbol de todos los tiempos. El deportista llega este lunes a Cannes para apoyar un documental sobre su vida, dirigido por Kusturica, que se presenta mañana, día en el que también “brillará con luz propia” Gwyneth Paltrow, que viene a presentar en la seccion oficial “Two lovers” (Dos amores), donde comparte protagonismo con el carismático Joaquin Phoenix. Con ella y con la exuberante Monica Bellucci paseándose ya por La Croissette, Cannes vuelve a bullir como en sus mejores días.