La joven saharaui Mahdjouba Mohamed Hamdidaf (Mayuba), que permanecía retenida en contra de su voluntad desde verano por su familia biológica en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia), se encuentra ya en Alicante a la espera de reencontrarse con su familia de acogida en España.
Dicha liberación tiene lugar en plena crisis diplomática entre Madrid y el Frente Polisario, tras las reiteradas tentativas infructuosas del gobierno español de liberar a la joven española, retenida contra su voluntad desde que pisó terreno saharaui. La cúpula del Polisario fue denunciada por los padres de la retenida en Argel y fue duramente criticada por la organización Human Rights Watch(HRW), a raíz de “la inhumana actuación de los dirigentes del Polisario y el confinamiento forzado de la joven en Tinduf”. La “Plataforma free Mahdjouba” y varias asociaciones y organizaciones pro derechos humanos llevaban más de dos meses manifestándose en Valencia, Tarragona y Lleida, denunciando la retención sistemática y forzosa de la joven española y reclamando su inmediata liberación.
La USFP destapó las intenciones políticas que rodearon la detención de la joven española y las circunstancias de su retención, desde que fue desprovista de su pasaporte español hasta el momento de su agónica liberación, que no eran otras que la oposición de la joven a la política del frente Polisario y su reclamación de un cambio en su gobierno, cuyo presidente, Abdelaziz El Morrakchi, lleva más de cuarenta años anclado en el poder. La USPF pidió una intervención internacional para “liberar a otras cuantas chicas más que padecen la misma situación en los campamentos saharauis de Tinduf”.
Su hermana de acogida, Verónica Llopis, ha manifestado que el cónsul español en Argel y personal del Ministerio del Interior han informado a la familia de que Mayuba había huido de sus captores y se encontraba bien.
La joven -ciudadana española desde el año 2012-, es licenciada en Filología Árabe por la Universidad de Alicante y que estudió un año en Londres, donde trabajó en la Fundación Marie Curie, debería haber regresado a España el 18 de agosto para comenzar un máster en el mes de septiembre.
Su familia española presentó a finales de agosto una denuncia por "secuestro y amenazas de muerte" ante la Fiscalía General de Argel y ante el Consulado de España en Argel, que a su vez lo remitió a Tinduf y a la Comisión permanente española ante la ONU.