En el primer auto dictado sobre la situación procesal de los detenidos, el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha despejado algunas de las interrogantes de cómo operaba esta red, a cuyo frente se situarían el exdirigente del PP de Madrid Francisco Granados y su amigo el empresario David Marjaliza.
Esta son las interrogantes que despeja el magistrado en el auto en el que decretó anoche la prisión eludible bajo una fianza de 60.000 euros a los alcaldes de los municipios madrileños de Torrejón de Velasco, Gonzalo Cubas Navarro, y de Parla, José María Fraile.
¿Cómo se descubrió la trama?
Suiza comunica a las autoridades española la existencia de una cuenta sospechosa por blanqueo de dinero a nombre de Francisco Granados y David Marjaliza y sus esposas, y de la sociedad Sheraton Trading S.A.. La investigación descubre posteriormente varias cuentas más. El juez no detalla cuantías.
¿Qué reflejan esas cuentas?
Constan numerosas operaciones de compraventa de activos financieros, divisas y transferencias internacionales de capital a otros países en América, tanto en euros como en dólares. Se sospecha que los fondos proceden de conductas delictivas vinculadas a la promoción urbanística y a la contratación administrativa.
¿Cómo se blanqueaba el dinero?
El dinero colocado en Suiza retorna después a España tras pasar por varios países bajo la apariencia de diversas operaciones de exportación.
¿Cómo era la trama?
La trama era organizada, con perduración temporal y reparto de roles. Sacando provecho de relaciones personales e influencias políticas, lograba obtener de manera irregular la adjudicación de numerosos contratos públicos, aprovechamientos urbanísticos o gestiones de bienes y servicios públicos de muy diverso tipo.
¿Cuál era su modus operandi?
La red de tráfico de influencias se apoyaba en un entramado empresarial que obtenía irregularmente los contratos y servicios mediante el uso de influencias y la corrupción de ediles municipales, funcionarios y técnicos, a cambio de dinero o ventajas particulares.
¿Qué hacían los ayuntamientos?
Los ayuntamientos abrían procedimientos de contratación pública concertados con empresas de la órbita de la cerebros de la trama, quienes influían a lo largo de todo el expediente de contratación, desde su preparación y redacción hasta la valoración de las ofertas y la adjudicación.
¿Qué hacían los alcaldes?
Se plegaban a los intereses de la trama, hasta el punto de incurrir en facturación falsa y falsear informes técnicos que reflejarían actuaciones que en realidad no se han realizado o adjudicar trabajos sin contrato previo.
¿Cómo eran los contratos?
En algunos casos alcanzaron los 100 millones de euros y fueron adjudicados por largos periodos de tiempo.