El dirigente socialista ha reiterado su rechazo a que pueda haber un gran pacto de gobierno entre el PP y el PSOE en caso de que fuera necesario tras las elecciones del próximo año, pero sí ha considerado positivo un mayor entendimiento con la formación que lidera Mariano Rajoy. "Rechazo un acuerdo global con el PP porque no es bueno, cada uno defiende sus ideas. En las soluciones, siempre hay una huella de ideología de izquierda o de derecha, pero sí creo que la política tiene que recuperar el espíritu de pacto, y es lo que aspiro a reivindicar", ha sostenido.
Según Sánchez, es importante que los distintos partidos, "sin lugar a dudas los dos principales", aborden pactos que favorezcan la prosperidad económica y social" de España. Sin referirse a su negativa a entablar con el PP un pacto contra la corrupción, entre los consensos que Sánchez ha considerado trascendentales, ha hablado del de la educación, el modelo energético y la reforma de la Constitución.
En este último caso, lo ha estimado prioritario, no solo para resolver el problema de Cataluña, sino para regenerar y limpiar la vida democrática, con medidas como la limitación de dos mandatos para los presidentes del Gobierno y la reducción del número de aforados. En cuanto a la educación, ha subrayado la obligación de impulsar políticas de fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación. Para lograr este objetivo, ha propuesto afrontar una reforma de la Administración pública que permita "liberar recursos" que se destinen a invertir en educación.
Sánchez ha lamentado que en los últimos años, los grandes cambios legislativos "no hayan venido de la mano de la soberanía nacional", sino inducidas por la UE, como ocurrió con el cambio de la Constitución para limitar el déficit público o la reforma laboral. "Hay que recuperar el Parlamento como centro de decisión legislativo en nuestro país", ha incidido.