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TRIBUNA

Grecia, ¿un divorcio del euro?

domingo 22 de febrero de 2015, 19:02h
Yo no tuve una `Big Fat Greek Wedding´, a pesar de que me casé con un griego mucho antes de que saliera esta divertida película, por cierto llena de estereotipos. Algo de realidad deben tener. Pasé en Grecia numerosos veranos, meses de vacaciones y semanas santas ortodoxas hace ya más de diez años, cuando las vacas sí eran grandes y gordas, gordas a reventar, y daban buenos filetones. Eran los años del exceso, de los nuevos ricos, del dinero fácil. Salíamos a comer o a cenar con amigos y allí todos se peleaban con aspavientos por pagar la cuenta de los filetones, los vinos y las copas, evidentemente en efectivo y sin factura, y cada cual estaba más forrado que su vecino. Hablaban de sus casas de verano en Halkidiki o en Spetses, de sus maravillosos viajes, de los estudios de sus hijos en Canadá, en Alemania o en Estados Unidos, de la piscina, del jardinero albanés y la asistenta polaca, de la ropa de marca, del coche nuevo. Nosotros vivíamos entonces en Francia y con dos sueldos no llegábamos ni a la mitad de ese tren de vida. Me preguntaba atónita de dónde sacaba el dinero esta gente en un país que en comparación con España ya me parecía pobre. De puertas afuera yo observaba con bastante desazón la cutrez de sus infraestructuras, los socavones sin arreglar, las aceras inexistentes en muchos barrios. También me impactó en Grecia el mal estado de su patrimonio histórico y monumental, las ruinas a merced de los perros y gatos vagabundos, la desidia de los empleados públicos en sus taburetes tomando café o haciendo crucigramas, las obras eternamente a medio terminar. A la anarquía estructural en materia inmobiliaria y urbanística siguió la dejadez total tras el olímpico derroche de los juegos del 2004, en los que la medalla de oro fue para la falta de visión de futuro. ¡Oh Hellas qué gran farsa, qué espeluznante tragicomedia!... Hoy la mayoría no tiene ni para gasolina ni para propinas. La corrupción en todos los ámbitos de la sociedad ha sido el peor mal de la sociedad helena. No obstante Grecia es un país lleno de recursos y cuenta con una posición geográfica estratégica. Tiene mar, sol, viento, agua, campos, montañas, petróleo, puertos, ríos, pueblos, ciudades, monumentos. No faltan excelentes ingenieros, mecánicos, científicos, banqueros, médicos, intelectuales, empresarios, artistas... Existen universidades, bibliotecas, centros de formación, escuelas privadas y públicas. Ellos inventaron la dialéctica (ahora la están practicando de manera intensiva en Bruselas) y no desaprovechan cualquier ocasión para sacar a relucir el orgullo patrio por su pasado y por su lengua, por sus mitos y sus filósofos. ¿Qué ha pasado con estos tesoros? ¿Por qué (y en beneficio de quién) se han infrautilizado estos recursos? Sin duda unos cuantos de ´la casta´-como diría aquél- se inflaron en su día los bolsillos con los sobornos, la evasión fiscal y los subsidios descontrolados. Ahora Grecia tiene una excelente oportunidad para empezar una reforma de base de la moral económica, política y fiscal. No le está faltando trabajo al apolíneo Tsipras ni al dionisíaco Varoufakis, quienes además de lidiar contra el minotauro de la deuda y la recesión, comparten hemiciclo a pesar suyo con varios diputados del partido Amanecer Dorado (tercera fuerza votada). Mientras su líder neo-fascista proclama en Atenas aquello de ‘¡extranjeros marchaos! ‘, paradójicamente 5 millones de griegos viven en la diáspora repartidos por los cinco continentes y, casi más significativo, una suma exponencial de capitales se ha fugado también cual Ulises por la puerta de atrás y sin ganas de volver. ¡Oh Hellas, si tuvieras la determinación herculeana y la fuerza titanesca de salirte del Euro!... La única reflexión posible para muchos es que Grecia podría valerse por sí misma y seguir existiendo fuera de los tortuosos laberintos del Euro, como lo hacen las economías más competitivas del planeta. Está por ver hasta dónde llega el pulso entre Atenas y Bruselas y cuánto dura este difícil matrimonio a la griega.

Pepa Echanove

Periodista

PEPA ECHANOVE es periodista y miembro de la Asociación-Red de Mujeres Españolas en Suiza.

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