LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS
¿Y el rescate político, para cuándo?
José Antonio Ruiz
x
jantonruytelefonicanet/9/9/20
viernes 27 de febrero de 2015, 20:04h
España, patética. Un suponer. Mariano se tiró el moco, elevando a la categoría de hazaña bélica la heroica decisión de no gritar, como Caperucita, socorro y auxilio, ni pedir más rescate económico que el bancario; pero, al tiempo, acabará arrepintiéndose de no haber pedido a tiempo el rescate político, por mucho que se empeñe en cambiar de conversación y se pase de maitines a completas haciendo propaganda de la ‘Semana Mágica’ de Disneyland Paris y de sus tres años de feliz gobernación. ‘El show de sus señorías’ (Carandell), a mayor gloria y lucimiento del Emperador.
El Premier es un artista a la hora de abrir el paraguas antes de que llueva; ríete tú, compadre, de Gene Kelly. Pero para algunas cosas del querer (aquella película de Chávarri que tanto encabritó a Miguel de Molina), es más lento de reflejos que una tortuga de las Galápagos, descendiente del ‘Solitario George’, con la tensión arterial y las gónadas arrastrando por los suelos del Ecuador terrestre.
Hace tiempo que la legislatura ha entrado en los minutos de la basura, como lo corrobora mi tocayo José Antonio Durán y Lérida dedicando su monólogo de Segismundo en el Debate sobre el estado de la Nación desposeída a recrearse en el IVA de las peluquerías, aunque de justicia es reconocerle, según Anson, que fue el único menda que le reprochó a Rajoy su pasividad ante el órdago secesionista. Admitida a trámite la circunstancia atenuante, me temo que no viviremos lo suficiente para escuchar alguna vez a estos señores de provincias, practicantes del onanismo político cateto, preguntando por el ‘qué hay de lo nuestro’ en lugar del paleto ‘qué hay de lo mío’.
Se han dejado lo más importante para después. Y para entonces será demasiado tarde.
Recuerda Marhuenda que Rajoy, su queridísimo y adorado ex jefe y mentor, tiene en su haber ser el registrador de la Propiedad más joven de España, ya que ganó las oposiciones a los veintidós años. Y piensa el abajo firmante, que a diferencia de Paco no es sospechoso de palmero, que su señoría hubiera hecho, sin duda, un buen carrerón, de haberse dedicado a aquello para lo que tan buenos oficios apuntaba.
Frivolidades a un lado, esta es la hora en la que todavía no ha destituido a la vicepresidenta primera del Congreso, una tal Celia Villalobos, señora ignara de Arriola el Visionario, visto que motu proprio no ha tenido la decencia de presentar la dimisión, largarse de una puñetera vez y matricularse en algún curso por correspondencia de buena educación, después de ser sorprendida mientras presidía la sesión jugando al ‘Candy Crush’ en la tableta electrónica, con el presidente del Gobierno haciendo uso de la palabra. Una vez de regreso al estrado después de cambiarle el agua al canario, don Jesús Posada, bragueta arriba, debería de haberla expulsado del hemicirco, patio de comadres. Que se excuse usted, alma de cántaro, asegurando que no estaba jugando al ‘come-cocos’ sino ojeando la prensa canalla, no hace sino agravar aún más el desatino, pues difícilmente se puede perder de peor forma el tiempo que consultando el oráculo de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas. A la vista está que doña Celia, como tantos otros reputados diputados, va al parlamento a echar el rato, siendo como es infinitamente más digno pasar la tarde haciendo calceta. Y lo que ya resulta el acabose prostático, es que Dolors Montserrat salga en defensa de Villalobos argumentando que «hay personas que podemos hacer dos cosas a la vez». Lo dicho: mear y no echar ni gota.
Espectáculo de psicodelia. Consuela pensar que la corrida de sobreros no se repetirá hasta el año que viene. Lo único que le ha quedado claro a este cronista después de presenciar el sainete, es que a Mariano le mientas a su ex tesorero, y se pone como una pantera: «No vuelva aquí a no decir nada. Ha sido patético», le espetó a Sánchez. Si se descuida Il Bello Pedrooo, le acaba depilando el cejamen como a Cristiano Ronaldo, en el quicio de la Puerta de los Leones, desquiciado.
Ni ha sido un portazo, ni ha sido un terremoto. Han sido los prolegómenos del apocalipsis del régimen. España, capital Albacete. Ten por seguro que nos iría mucho mejor.
Carnaval de Solsona. Dice la pancarta: «Ven a matar españoles en un ambiente festivo, pacífico y familiar».
Para entrañablemente familiar, la vergonzante charlotada de la familia Pujol desfilando por un parlamento catalán lleno de babas por todos los anaqueles.
Don Jorge se hizo el sordo (Diuem, diuem, diuem…), alegando que su audífono se había quedado sin pilas, menuda jeta, debe ser que no le dio tiempo a comprar unas ‘Duracell’, las del conejito, en algún bazar de Andorra; su señora Marta Ferrusola, de natural mal encarada, se choteó del respetable, asegurando que el clan está sin blanca («No tenemos ni un duro. Catalunya no se merece esto», y tal y tal…); y el niño mayor se hizo el listo. Los tres, perdonavidas y haciendas, se retrataron en el fotomatón como lo que son: unos sobrados a los que Cataluña y los catalanes le han importado siempre lo que viene siendo un huevo. Res de res. La cara más dura que los adoquines de Roma, que tantos quebraderos le están dando a los ingenieros de sonido de la nueva película de James Bond, que va el pobre dando brincos por el barrio de Trastévere con su Aston Martin molón, como si llevara un 4 caballos del desguace, con la bella Monica Bellucci saltando y suspirando dentro del auto como la princesa de Rubén Darío.
¡Mucha más pena da –y ganas de arrancar a llorar-, la prensa cortesana del régimen! La misma que durante el cuarto de siglo que el patriarca de la saga ejerció de cabrero del “Oasis”, lo único que hizo fue bailarle el agua al Caudillo y a todo su árbol genealógico.
Legado familiar: Vergüenza. Ni está, ni se le espera. Y una fortuna oculta que seguirá siendo un misterio sin resolver, como un episodio de Scooby-Doo, a no ser que los espías del CNI tengan lo que hay que tener para tirar de la manta y arramblar con la charcutería nazionalistoide.
De la Teoría del todo, a la Teoría de la nada. El universo onírico de España es el muermo mismo, en su unívoca dimensión. Y el de la Gran Catalonia, directamente una gran mierda como un piano de cola de imitación made in chinatown comprado al regateo en el mercado negro clandestino de los alrededores de la fuente de Canaletes. Los administrados no tenemos ni más ni menos de lo que merecemos. Y los catalanes de Barcelona lo padecen por partida doble.
A la caza del neutrino, allí que se presenta voluntario Urkullu, primer lehendakari que recibe a los familiares de etarras encarcelados. Que con su pan se lo coma.
Joder por joder, deporte nacional. No parece haber sido el caso ni de Zapatero ni de Moratinos, cantineros de Cuba, que sin mala intención de ninguna clase sino tan sólo frivolidad y falta de conocimiento, han viajado a La Habana y se han tomado un café en la portada del ‘Granma’ con el dictador Raúl Castro. El ministro García-Margallo siempre ve fantasmas y brujas por todas partes. Será eso.
Esperanza, ‘Catwoman’: Dama Paracaidista de Honor en Paracuellos. Aguirre, aguerrida. Se ha empeñado en ser candidata, y no hay cojones para mandarla a la reserva, salvo que la vice Soraya se anime a postularse como alcaldesa de la Villa y Corte.
«Salud y República», que diría el imberbe Alberto Garzón. Algunos debutantes acaban de cumplir, como quien dice, la mayoría de edad, y suenan más antiguos que las viejas arengas trotskistas.
Ojalá la República independiente de IKEA fuese el remedio de todos nuestros males. Pero mucho me temo que como no enterremos de una vez la España de los rojos y la España de los azules, lo llevamos crudo, mendrugo; aunque más difícil se me antoja que Floriano acabe hablando catalán en la intimidad.
España, ‘La bien pagá’: Ná te pido. Ná te debo. Me voy de tu vera. Olvídame ya… (Antonio Molina cantix).
|
Periodista
|
jantonruytelefonicanet/9/9/20
|