ACUSADO DE FRAUDE FISCAL y BLANQUEO
Oleguer Pujol cree que su padre no debería haber aceptado la herencia
Efe
lunes 09 de marzo de 2015, 16:30h
Actualizado el: 03/10/2015 13:07h
El hijo menor de Jordi Pujol, Oleguer Pujol Ferrusola, ha declarado este lunes en su comparecencia en el Parlamento catalán, que el dinero que gestionó en distintas operaciones inmobiliarias no era de su familia sino de inversores extranjeros. Con respecto a la herencia de su abuelo recibida, Oleguer Pujol ha recoocido que quizás fue un "error" de su padre aceptarla puesto que sabían que "era imposible o muy difícil regularizarlo" por presidir la Generalidad.
Oleguer y Josep Pujol, hijos del expresidente Jordi Pujol, han desvinculado sus negocios e inversiones del patrimonio de su familia y han negado haber aprovechado la figura de su padre para obtener beneficios y contratos de la administración pública. Oleguer y Josep Pujol, junto a su hermana Mireia -que se ha negado a declarar-, han cerrado la ronda de comparecencias de su familia ante la comisión del Parlamento catalán que investiga el origen de la fortuna que los Pujol mantuvieron oculta en el extranjero, un asunto del que no han dado más detalles aduciendo que ya está "totalmente explicado".
Oleguer Pujol ha admitido que su padre Jordi Pujol erró al no renunciar en 1980, cuando ya era presidente de la Generalidad, al supuesto legado que su progenitor Florenci dejó a sus nietos, y ha reconocido que siempre han tenido el "debate ético" sobre si tenían que regularizar o no esa fortuna.
En su comparecencia en la comisión del Parlamento catalán que investiga la fortuna oculta de los Pujol, Oleguer Pujol ha indicado que conoció la existencia de este legado en 1990, cuando alcanzó la mayoría de edad, y que en 1992 abrió una cuenta en Andorra con un "saldo expectante" de 62 millones de pesetas.
El hijo menor del expresidente ha precisado que, aunque eso correspondería responderlo a los gestores del supuesto legado, este se distribuyó a partes iguales entre su madre, Marta Ferrusola, y los siete hermanos. Preguntado por las explicaciones que dio la semana pasada su hermano Oriol, que alegó que no ha regularizado ninguna suma situada en el extranjero porque no le "correspondía", Oleguer Pujol se ha limitado a responder que eso habría que preguntárselo a él.
El capital de Andorra, ha precisado Oleguer Pujol, se consolidaba a medida que se iban ingresando fondos al vencer las inversiones internacionales que había contratado su hermano mayor Jordi, que era quien gestionaba el supuesto legado.
Oleguer Pujol, que está imputado por blanqueo y fraude en una causa que se investiga en la Audiencia Nacional, ha indicado que en 1980 la situación política era distinta, por lo que aún tenían sentido los temores que habían llevado a su abuelo Florenci a dejar una fortuna para sus nietos por miedo a que la carrera política de Jordi Pujol les dejara desamparados.
No obstante, Oleguer Pujol ha reconocido, a preguntas del diputado de ERC Oriol Amorós, que fue un "error" que su padre no renunciara en 1980 al legado. "Probablemente lo tendría que haber hecho", ha insistido, tras lamentar que el expresident Jordi Pujol optara por respetar la última voluntad de su padre.
En su comparecencia, Oleguer Pujol ha asegurado que sobre los fondos que heredó en este legado no tiene ninguna documentación, ni ningún extracto, ni ningún análisis sobre su rendimiento, ya que actuó movido por la "confianza absoluta" en la gestión que hizo su hermano Jordi Pujol Ferrusola, que el próximo 26 de marzo declarará como imputado ante la juez que investiga el origen de esta fortuna.
Oleguer Pujol, que el pasado mes de julio regularizó los 750.000 euros que tenía en un banco andorrano, ha añadido que nunca preguntó por el origen dinero y que los fondos de la familia fueron invertidos en productos "patrimonialistas y conservadores", dado que su objetivo no era vivir de ellos.
El hijo menor de los Pujol ha subrayado además que su familia siempre trató la cuestión relativa a estos fondos como un "secreto". "Era una gestión basada en la confianza y en el concepto del secreto", ha insistido. Además, ha asegurado que durante todos esos años, hasta que regularizó estos fondos -en un proceso distinto al de su madre y de sus hermanos Marta, Mireia y Pere, imputados por blanqueo y delito fiscal- tan sólo viajaba de media una vez a Andorra al año, en los que retiraba entre 6.000 y 10.000 euros de su cuenta.
También ha asegurado que en 2010 la caja andorrana Andbank "invitó" a los hermanos a abandonar la entidad, por lo que tuvieron que trasladar las cuentas a otro banco andorrano. El hijo menor de los Pujol ha reconocido haber efectuado movimientos de capital fruto de sus inversiones en varios países, algunos de ellos paraísos fiscales, pero ha negado haber blanqueado dinero opaco. No obstante, ha reconocido haber sido un evasor fiscal, aunque ha negado que hoy lo sea, ya que ha presentado varias declaraciones complementarias ante Hacienda, entre ellas por los 750.000 euros de sus fondos ocultos en Andorra.
En la misma línea se ha defendido Josep Pujol Ferrusola, ante las preguntas planteadas por los diputados de la oposición sobre la relación de algunas de las empresas que ha dirigido -como Europraxis o Indra- con la contratación pública durante los gobiernos de su padre. Josep Pujol se ha desentendido de esos contratos, alegando que estaban en manos de otros socios suyos en la empresa porque su función era dedicarse a la expansión internacional de esos negocios en los Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, y ha subrayado: "Nunca he ido a ver a ningún conseller, ni a ningún director general".
Tras recalcar que su familia "no es una mafia en absoluto" porque "cada uno ha ido por libre y se lo ha montado como ha podido", Josep Pujol ha señalado que "si quisiera hacer tráfico de influencias, no sabría ni por dónde empezar". "Nuestro trabajo ha sido superserio. Ya sé que suena 'sexy', que aquí tenemos un tema, otro hijo de Pujol... pero no se aguanta", ha apuntado Josep Pujol.
En su intervención, ha alardeado de sus buenas notas en Esade, se ha jactado de que a los 30 años "ya era un tío bastante rico que se ganaba bastante bien la vida" y ha presumido de que su primer sueldo era superior al que su padre cobraba como presidente de la Generalidad.
Por su parte, Mireia Pujol se ha convertido en la única de la familia del expresidente catalán que se ha resistido a responder a la oposición, tras acogerse a su derecho a no declarar, que solo ha roto para protestar ante las preguntas del diputado de C's Carlos Carrizosa: "Ellos son ellos y yo soy yo", ha dicho.