www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La paranoia conspirativa de Rafael Correa

sábado 21 de marzo de 2015, 11:27h
El presidente de Ecuador ha visto esta semana volver a sucederse las movilizaciones contra su Gobierno promovidas por organizaciones sindicales y grupos de indígenas como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie). Los manifestantes discurrieron por las calles de la capital del país, Quito, y por otras ciudades, como Guayaquil, Cuenca, Ibarra, Riobamba y Ambato, entre otras, coreando lemas como “¡Ya basta, me cansé!” o ¡Ya perdí el miedo, todos a las calles!”. Sus peticiones se relacionan con el derecho a la huelga, la estabilidad laboral, la seguridad social universal, y la redistribución de tierras, entre otras reivindicaciones. A las marchas se unieron también otros grupos que exigían una verdadera libertad de prensa, pues Correa acosa a todos los medios que no le son ciegamente afines.

La reacción de Rafael Correa a las protestas ha sido enormemente significativa y da cabal cuenta del talante del mandatario populista. Correa, además de quitar importancia y tratar de minimizar a toda costa las movilizaciones, calificándolas de “fracaso total”, ha seguido la línea de la paranoia conspirativa, tan querida por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y por Nicolás Maduro, su compañero del eje bolivariano. Gobernantes que ante cualquier oposición -y últimamente tanto en Argentina como en Venezuela se están produciendo con intensidad-, echan mano de los contubernios y las conspiraciones nada menos que de carácter internacional.

A ello ha recurrido Correa, ya que debió parecerle poco la descalificación de los manifestantes con el peregrino argumento de que son títeres en manos de la derecha, denunciando también que incluso varios opositores intentaron agredirle en la inauguración de un centro de salud en Riobamba. Así, el dirigente bolivariano ha dicho que existe una campaña internacional contra su Gobierno, que hace extensiva contra todos los Ejecutivos de izquierda en Hispanoamérica. Negar la realidad y esgrimir delirantes teorías muy del gusto del autoritarismo no conduce a otra cosa que a agravar los problemas y caer en el ridículo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios