La "sicilianización" de Andalucía
sábado 21 de marzo de 2015, 11:29h
Ayer viernes concluía la campaña electoral andaluza, con los líderes de los principales partidos de ámbito nacional arropando a sus candidatos. Será una de las jornadas de reflexión más movidas de la reciente democracia, ya que nunca hasta ahora ha habido tal número de indecisos. En cualquier caso, gane quien gane van a cambiar muchas cosas, aunque no todas.
El bipartidismo como tal parece estar llamado a desaparecer, tanto a nivel autonómico como nacional. El tradicional binomio PSOE-IU imperante durante los últimos años se verá trastocado por la irrupción de Podemos y Ciudadanos, con la incógnita del resultado que pueda obtener el PP. El lunes se constatará si Susana Díaz ha cometido o no un error de cálculo adelantando las elecciones, si bien todo indica que así será.
Pero hay algo que no cambiará y, sin embargo, es crucial que sí lo haga: el clientelismo de una comunidad autónoma cuyo parecido en lo estructural con Sicilia es patente. El PER, los cursos de formación y los ERE son distintos nombres de una misma práctica mafiosa demasiado enraizada en la vida política andaluza, hasta el punto de condicionarlo prácticamente todo. Seguirán votando a los mismos por temor a perder “lo suyo”. Es la política del subsidio condicionado, auténtico motor de una región lastrada por el paro y la corrupción. Y lo peor es que, pase lo que pase el domingo, todo seguirá igual.