www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Déjà vu bursátil

sábado 28 de marzo de 2015, 16:49h
Actualizado el: 28 de marzo de 2015, 19:23h

“Las cosas en realidad son mucho más simples de lo que se puede pensar, pero mucho más complejas de lo que se puede comprender” Goethe

Estas últimas semanas me acompaña la extraña sensación de estar viviendo la misma situación que presencié en los años 2000 y 2007. Me refiero a la tremenda burbuja bursátil que se está hinchando, cada vez más rápido, tanto en Europa como en Estados Unidos. Como es inevitable, toda esta farsa quedará expuesta y la burbuja acabará estallando, pero en esta ocasión la sensación que tengo es bien diferente; antes tenía miedo por lo que llegaba y ahora estoy tranquilo con lo que nos viene.

Llevo un tiempo leyendo reflexiones de personas muy preparadas que aseguran que las señales técnicas que indican que la cosa se nos está yendo de las manos desembocarán en un nuevo colapso de las bolsas del ‘primer mundo’, pero los múltiples argumentos financieros que indican tal profecía se podrían resumir en tres cualidades humanas que, no por ser poco virtuosas, son menos comunes. Les hablo de la endogamia de la oligarquía financiera, corporativa y política, de la codicia de dicha oligarquía y de la mentira que todavía les mantiene a salvo y en el juego, al menos de momento.

Pero esta vez es distinto, estoy un poco más tranquilo por lo que nos tocará a los españoles. Hay dos razones que me llevan a pensar que el próximo colapso en las bolsas europeas y americana no nos va a fastidiar la vida como la última vez, al menos no mucho más de lo que conocemos en la actualidad. La primera razón es que los españoles ya no creemos que la bolsa, como antes se decía del ladrillo, pueda seguir subiendo infinitamente. Por mucho éxito que haya tenido la salida a bolsa de Aena, por ‘excelentes que parezcan’ los resultados de tal y tal corporación española y a pesar de las ‘fidedignas’ expectativas alcistas de aquellos que sólo ganan si los precios de las acciones se disparan, los españoles ya no nos creemos las burbujas que alimentan los poderosos; aún nos está costando recuperarnos del estallido de la última. El segundo motivo por el que me encuentro más sereno es que el siguiente pinchazo no afectará al mercado inmobiliario español como ocurrió en el año 2008 y por lo tanto no será tan demoledor para la mayoría de los españoles. De hecho la futura caída sólo afectará a unos pocos. A los que sigan enganchados a los placebos que reparten los bancos centrales y a los adictos a viagras corporativas que, con dinero público, levantan los precios de las acciones de sus empresas para la gratificación de sus gestores (con cantidades de dinero en el presente) y la del consumidor de a pie adicto a la renta variable (con cantidades de humo y polvo en el futuro).

El crédito no ha vuelto a fluir en España desde la última gran caída, los precios de las viviendas apenas han remontado y no existe el atisbo de una posible ‘nueva sensación de riqueza’ que se contagie por doquier así es que por lo tanto, siempre y cuando no tengan dinero extra para jugar en el casino bursátil y no sigan creyendo que los fondos de inversión mixtos no tienen riesgo, están relativamente a salvo. Es muy probable que se vayan a producir pinchazos en fondos de renta fija pero las pérdidas serán mucho más moderadas y también es factible que una gran caída en los mercados europeos produzca inevitables turbulencias laborales y sociales. Quizás no podamos evitar los posibles efectos colaterales pero sí podemos evitar perder una gran parte de nuestros ahorros invertidos en las bolsas de todo el mundo ya que cuando el aleteo de la mariposa comience, ni la India se salvará del tsunami.

¿Qué hacer con su dinero entonces? En mis últimos artículos de una forma directa o indirecta les he ido dando mi opinión sobre otras posibles inversiones. Creo que el oro es un activo que no solo preservará el valor de su patrimonio sino que ahora tiene un precio con gran potencial en el medio y largo plazo. También pienso que el petróleo está a un precio muy bajo y que, por muchas excusas geopolíticas que quieran contarnos, no debería estar tan barato. Por último sigo creyendo que la inversión en una vivienda que vayan a disfrutar y todo aquello que les satisfaga son, sin duda, dos de las mejores inversiones que pueden hacer hoy en día. Como muchos de ustedes no querrán, o no sabrán cómo, invertir ni en el oro amarillo ni en el negro, les aconsejo que tengan paciencia y esperen a mejores momentos tanto en renta variable como en renta fija y que, ante la duda, no hagan absolutamente nada con su dinero, ya que a veces no ganar nada o no preocuparse por hacerlo es mucho mejor que el miedo a perderlo o la ilusión de haberlo ganado.

Nacho López

Asesor Financiero

NACHO LÓPEZ, dedicado al mundo de la banca de inversión y comercial, al mercado de capitales, al análisis y al asesoramiento bursátil, ha trabajado en los principales bancos españoles y en otros internacionales de primera línea.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios