EL ÓRGANO DE MAYOR PODER DEL PARTIDO NO SE CITABA DESDE HACE DOS AÑOS
El martes, día clave para dirimir la crisis interna del PP: Rajoy reúne a la Junta Directiva Nacional
EL IMPARCIAL
sábado 04 de abril de 2015, 17:57h
Actualizado el: 04/06/2015 10:06h
Tras dos años sin reunirse y en uno de los momentos más delicados del PP, Mariano Rajoy ha convocado para el próximo martes a la Junta Directiva Nacional de la formación para cerrar filas y tapar algunas de las numerosas vías de agua que se han abierto en Génova. La derrota en las andaluzas, la estrategia electoral de cara a las municipales y autonómicas o el enfrentamiento entre Cospedal y Arenas serán algunos de los asuntos estrella, sin olvidar Cataluña o la política de reformas impuesta por el Gobierno.
Tras el impás vacacional de la Semana Santa, el Partido Popular encara en fechas próximas el comienzo de una etapa crucial en su futuro inmediato, que pasa por las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, y con las generales en el horizonte.
Mariano Rajoy ha convocado para este martes una reunión de la Junta Directiva Nacional del partido, el órgano más importante de la formación de Génova constituido, entre otros, por los miembros de la cúpula popular, los parlamentarios nacionales y europeos, los presidentes autonómicos y los máximos responsables del PP en cada provincia, una cita vital que coge a los populares con numerosos frentes abiertos.
Buena prueba de que no es una reunión más es que este órgano no se reúne desde hace dos años, ya que la última data del 3 de abril de 2013, por lo que se desprenda de la misma cobra especial importancia de cara al futuro.
Entre los asuntos a tratar destaca, para empezar, el durísimo varapalo que han supuesto los resultados de las elecciones andaluzas, en las que el PP ha perdido casi 500.000 votos y 17 escaños en el parlamento regional, lo que da buena prueba del clima de desconcierto que reina en Génova.
Si bien pocos eran los que pronosticaban una nueva victoria en minoría del PP en Andalucía, tampoco se esperaba la debacle que tuvo lugar y que ha dejado muy tocado a su candidato, Juanma Moreno, gran apuesta del sector interno que lideran la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y Javier Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y Local.
Precisamente Arenas es otra de las vías de agua que pretende tapar Rajoy el próximo martes. El político andaluz anda enzarzado en una cruenta disputa interna con la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, que ha trascendido los despachos de Génova y ha pasado a ser de dominio público.
Este viernes, una colaboradora de Cospedal emitía un comunicado en el que acusaba directamente a Arenas de desestabilizar al Partido Popular y al propio Rajoy, no muy amigo de que los trapos sucios se aireen ante la opinión pública.
Las desavenencias entre ambos popes del PP son notorias desde hace tiempo, y este último episodio no ha gustado mucho al presidente del Gobierno por considerar que tiene lugar en un momento en el que la formación se juega el todo por el todo de cara a mayo y que se transmite una sensación de desunión e inestabilidad nada favorecedora.
Y es que las elecciones autonómicas serán una buena prueba de toque de cara a las generales de fin de año. Las encuestas siguen dando al PP el primer puesto para mantener la Moncloa, muy lejos eso sí de la anhelada mayoría absoluta obtenida en 2011.
Más allá del previsible trasvase de votos a Ciudadanos, hecho que ya mermó el peso del PP en Andalucía, en Génova se teme una posible coalición del PSOE con Podemos que le arrebate importantes plazas, tanto en alcaldías como en autonomías.
Ante este panorama, Rajoy ha ordenado a sus filas que salgan a la calle, que le tomen el pulso al votante e intenten por todos los medios revertir la pérdida de confianza en el partido. En este sentido, el presidente del Gobierno es consciente de los errores cometidos y se ha mostrado dispuesto a "corregir lo que haya que corregir".
Además, desde Génova se ha comenzado a atacar frontalmente a Albert Rivera y a su equipo para intentar hacer ver que su discurso del cambio quedará en nada si no logran gobernar.
Con un PP cada vez más debilitado de cara al electorado, la sombra de la renovación sobrevuela la formación. No son pocos, los que consideran que Rajoy es incapaz de levantar la actual caída en barrena del partido y apuestan por empezar a aupar a caras nuevas, entre las que despuntan gente como el presidente de la Xunta, Alfonso Núñez Feijóo, o Alfonso Alonso, actual ministro de Sanidad.
De fondo, la siempre imprevisible Esperanza Aguirre, candidata del PP a la alcaldía de Madrid y todavía presidenta del PP madrileño, que ha reconocido que la formación no atraviesa su mejor momento y teme que de ello se puedan aprovechar las fuerzas de izquierda.