Syriza está apurando sus últimos cartuchos, mientras la liquidez para hacer frente a los pagos se agota y comienzan los enfrentamientos intestinos en el Gobierno. Este jueves, y después de varias informaciones que apuntaban a que Grecia pagaría al FMI los 305 millones de euros cuyo vencimiento llegaba este viernes, el Gobierno de Grecia anunciaba que agrupará todos los pagos del mes en un solo, que se desembolsará el 30 de junio. En esa fecha, Grecia deberá abonar 1.600 millones de euros al FMI.
Horas antes de que se produjera el aplazamiento, la propia Christine Lagarde se mostraba ‘fuera de juego’ ante la prensa al afirmar que estaba “confiada” de recibir los 305 millones el viernes.
Tsipras trasladaba a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente francés, François Hollande, que Grecia no puede aceptar la propuesta de las instituciones, anteriormente conocidas como Troika.
La propuesta formulada por Grecia a sus socios incluye ingresos fiscales por un total de unos 1.900 millones de euros, algo más de mil millones menos de lo que piden las instituciones y recoge tres tipos de IVA, el 6 %, el 11 % y el 23 %, en lugar de los dos que proponen los acreedores, el 11 % y el 23 %.
Una de las grandes diferencias entre el plan griego y el de los socios radica en el impuesto sobre la factura de la luz, que el Gobierno sitúa en la tasa media del 11 %, mientras los prestamistas exigen que se aplique el 23 %.
La propuesta de los socios exige asimismo recortes en las pensiones, específicamente para pensionistas con rentas bajas.
Estas medidas llevaron a que en la reunión mantenida la noche del miércoles entre Tsipras y los presidente de la CE y del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker y Jeroen Dijsselbloem, respectivamente, en Bruselas no fuese posible alcanzar un acuerdo.
Al tiempo que las negociaciones van fracasando, comienzan a abrirse serios enfrentamientos en el seno de Syriza, con un número creciente de cargos partidarios de rechazar el rescate y salir del euro. Es el caso del vicepresidente del Parlamento heleno, Alexis Mitropoulos, que calificaba este jueves las propuestas de los acreedores de “asesinas”.
En este contexto, las Bolsas desconfiaban de que Grecia cuente con el dinero suficiente para hacer frente al pago al FMI, y las Bolsas del Viejo Continente bajaban en el entorno del 1% tras las caídas registradas el día anterior.