El Gobierno griego confirmó este miércoles que ha presentado una contrapropuesta a las instituciones pero negó que haya cedido completamente a las exigencias de los acreedores.
"El Gobierno envió a las instituciones una nueva propuesta acompañada por una carta de Alexis Tsipras. Los artículos de prensa que aseguran que el Gobierno aceptó completamente la propuesta de las instituciones no son exactos", señalaron fuentes gubernamentales que además publicaron la carta.
La misiva dirigida por Tsipras a los jefes de las tres instituciones (Comisión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional) señala que Grecia "está preparada para aceptar el acuerdo" con una serie de modificaciones.
Estas modificaciones básicamente cambian los tiempos de la aplicación.
En materia fiscal, el Gobierno acepta las últimas propuestas para el IVA, pero pide mantener la reducción del 30% en las islas.
Las instituciones habían pedido abolir esta rebaja insular.
En su último texto, publicado el pasado domingo, las instituciones habían cedido respecto a su exigencia inicial de subir el IVA de los hoteles al 23 %, y finalmente habían aceptado la propuesta del Gobierno griego de imponer una tarifa del 13 %.
En el resto de tarifas se había llegado ya a un consenso, según el que habrá una tarifa superreducida del 6 % que solo se aplicaría a medicamentos, periódicos y teatro, una del 13 % para alimentos básicos, energía y agua -y ahora también los hoteles-, y una tarifa regular del 23 % para el resto.
En la carta de Tsipras a las instituciones, se acepta la reducción de 400 millones de euros en el gasto de defensa -el Gobierno pedía 200 millones- pero se pide escalonar esta reducción, empezando con 200 millones en 2016 y pasando a los 400 millones en 2017.
En cuanto a las pensiones, mantiene su petición de retrasar hasta octubre la subida paulatina de la edad de jubilación, y no en julio como exigían los acreedores. En un principio, Tsipras había propuesto enero del próximo año como fecha de comienzo.
Además, cede en cuanto a los subsidios a los pensionistas de bajos ingresos y ahora está dispuesto a eliminarlos completamente a partir de 2019, en lugar de sustituirlos por otras ayudas, pero rechaza la exigencia de las instituciones de recortar con efecto inmediato en un 20% el colectivo de personas que puedan beneficiarse de estos pagos.
Esta propuesta, dice el Gobierno, está enmarcada en la petición de una prórroga del rescate que expiró anoche tras ser denegada esta solicitud en el Eurogrupo, y de la propuesta de un nuevo préstamo al Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE).
"La puerta está abierta"
El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Euro, Vladis Dombrovskis, aseguró hoy que "la puerta sigue abierta" para continuar la negociación con Grecia sobre su difícil situación económica.
El vicepresidente comunitario señaló: "Ahora estamos en un procedimiento diferente, no ya en el que teníamos los últimos días de negociación antes de que expirara" el segundo programa de rescate a Grecia.
"Para el inicio formal de negociaciones" sobre un posible nuevo programa de apoyo a Atenas, aseguró: "Se necesita una decisión del Eurogrupo. Ya no estamos en el viejo programa".
Los titulares de Economía y Finanzas de la zona del euro, que ayer rechazaron ampliar el segundo rescate a favor de Atenas, celebrarán hoy de nuevo otro Eurogrupo por teleconferencia a partir de las 15.30 GMT, a petición de varios ministros.
"Sustancialmente estamos en una situación diferente", indicó, al tiempo que recordó que antes se hablaba de "ampliar cinco, seis, nueve meses el programa anterior", mientras que ahora discuten "una petición de un programa de dos años en una situación económica diferente".
"Ahora es sustancialmente peor que el pasado sábado", apuntó, en relación a la introducción de un control de capitales en Grecia el pasado lunes.
Por lo que se refiere al referéndum convocado por el Gobierno de Alexis Tsipras el próximo domingo, Dombrovskis señaló que la pregunta que se haga en él "no es realmente válida" ya que "refleja una pregunta sobre un programa que ha expirado".
"Se trata más de una señal política", dijo, y añadió que un "sí" en esa consulta apoyaría una "cooperación con Europa para poder buscar soluciones".
En opinión de Dombrovskis, ahora tras el impago al FMI lo mejor sería que los Estados miembro no actúen de forma inmediata, y que "esperen hasta que se tomen las primeras decisiones sobre el próximo programa".
Al expirar el programa de asistencia financiera a Grecia, también lo ha hecho su último tramo de 1.800 millones de euros, que ha dejado de estar disponible a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
Además Atenas no abonó al FMI 1.600 millones de euros que tenía que entregar con fecha del 30 de junio, por lo que ha caído en una situación de mora.
La institución con sede en Luxemburgo señaló hoy en un comunicado que ese impago por parte de Grecia al FMI, "podría constituir también un impago para determinados préstamos del fondo".
Asimismo indicó que en cumplimiento de las reglas del Fondo, su director gerente, Klaus Regling, "tiene que informar ahora al consejo de administración del FEEF de ese impago y hacer una propuesta al respecto a partir de varias opciones".
Regling puede proponer ahora cancelar el contrato del crédito que tenía con Grecia y pedirle a ese país el inmediato pago del principal y de los intereses, según el FEEF, que apuntó a que otra opción es que ese organismo "de manera irrevocable exima sus derechos y compensaciones relativas al crédito para este caso específico".
Según el FEEF la tercera opción que el organismo tiene ante el impago de Grecia es ejercer su reserva de derechos, es decir, que no opte por ninguna de las dos posibilidades anteriores, y "se reserve el derecho de actuar en una etapa posterior".
El programa de ese fondo temporal para Grecia comenzó el 21 de febrero de 2012 y debía de terminar el 31 de diciembre de 2014, pero se amplió en dos ocasiones a petición del anterior Gobierno griego.
Durante su duración, el FEEF desembolsó a Grecia 141.800 millones de euros, de los que 48.200 millones de euros se destinaron a rescatar y recapitalizar a la banca helena.
De esa última cantidad no se utilizaron 10.900 millones de euros en bonos, por lo que se devolvieron al Fondo y el préstamo a Grecia se quedó en 130.900 millones de euros, lo que hace de Grecia el mayor deudor del fondo europeo.
El organismo indicó que coordinará sus próximas decisiones con el Europgrupo, así como con la CE y el FMI, al tiempo que destacó que la decisión de Atenas de no abonar ese pago "no afecta a la capacidad del Fondo para repagar a los tenedores de bonos. Los inversores saben que los bonos del FEEF se benefician de una firme estructura".