su puesto pende de un hilo
Olmert pide tiempo mientras aumenta la presión para que dimita
jueves 29 de mayo de 2008, 20:09h
Ehud Olmert, primer ministro israelí, durante las conversaciones que ha mantenido con los miembros de su partido y con la mayoría de los diputados, ha dejado claro que no tiene intención de dimitir o de inhabilitarse para el cargo. Olmert ha pedido a sus compañeros que le permitan demostrar su inocencia. "Se me ha hecho una injusticia y es ilógico que un primer ministro tenga que ser derribado por algo como esto", ha protestado.
Las críticas le llueven al jefe del Ejecutivo por todas partes: Los partidos de la oposición, sus ministros, la opinión pública e incluso el interior de su propia formación política, Kadima (Adelante), en el que cada vez son más fuertes las voces que reclaman unas elecciones primarias para elegir un nuevo líder.
La última en pronunciarse ha sido la ministra de Exteriores, Tzipi Livni, quien en declaraciones a los periodistas advirtió de que Kadima, partido al que también pertenece ella, debe prepararse para cualquier eventualidad, "incluida la convocatoria de elecciones".
"Kadima necesita prepararse para cualquier eventualidad, incluida la convocatoria de elecciones," dijo en un encuentro con la prensa tras el ultimátum lanzado ayer por el titular de Defensa, Ehud Barak, a Olmert para que cese en su cargo o se arriesgue a una convocatoria electoral por las sospechas de corrupción que pesan sobre él.
"Es imposible ignorar los acontecimientos de los últimos días. Y Kadima necesita obrar en consecuencia", acotó Livni, quien se mostró critica con la postura de Olmert de que solo dejará la jefatura del Gobierno si la Justicia formaliza cargos contra él por corrupción.
"No se trata solo de un asunto legal, sino de valores y principios que todos debemos respetar y que influyen en la confianza de la ciudadanía", aseveró Livni, partidaria de celebrar primarias en el seno de Kadima y también candidata a sustituir a Olmert en la jefatura de Gobierno si el primer ministro arroja la toalla.
Fuentes políticas han afirmado que, si finalmente Olmert deja su cargo, a Barak le gustaría que la sucesora fuese la ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, para lo cual ha coordinado su línea de acción con ella a través del consultor Reuven Adler. Sin embargo, Barak desmintió ayer esta información: "Respeto a las personas de otros partidos, así como sus decisiones en los ámbitos en que tienen que tomar decisiones".
Posibles elecciones
Olmert tiene otro frente abierto, donde debe luchar por impedir que se convoquen unas elecciones primarias en su partido, como proponen algunos miembros del Kadima y de la Knesset. Un dirigente del Kadima propuso que el partido se ponga de acuerdo en "las reglas del juego, en cómo se van a llevar a cabo las primarias".
Por otro lado, Barak advirtió ayer de que, si Olmert se niega a apartarse del cargo, intentará alcanzar un acuerdo para fijar la fecha de unas elecciones anticipadas. Aunque no precisó límite temporal alguno, sus socios dijeron que dentro de unas semanas podría estar todo listo.
A su juicio, los comicios anticipados "parecen inevitables" ya que espera que el Gobierno caiga a lo largo del próximo año. "En este momento, el país necesita estabilidad. Por lo tanto, lo apropiado es darle a la Knesset (Parlamento) la oportunidad de establecer otro gobierno", indicó. "No temo a las elecciones, en las elecciones la gente decidirá y creo que ganaremos", aventuró.