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Leyes buenas pero que no se cumplen

jueves 09 de julio de 2015, 20:38h
Las leyes de educación argentinas son buenas, pero el problema es que no cumplen. Un ejemplo preocupante es el incumplimiento de lo ordenado por la ley 26075 (año 2006), que en su artículo 2 dispone una importante meta que debía ser alcanzada en el año 2010: “Lograr que, como mínimo, el 30 por ciento de los alumnos de educación básica tengan acceso a escuelas de jornada extendida o completa, priorizando los sectores sociales y las zonas geográficas más desfavorecidas”. Como se observa estamos en presencia de un mandato legal bien concreto y socialmente justificado, que debería ser respetado por los que ejercen el gobierno.

Además, la ley de Educación Nacional (26.206), posteriormente ratificó expresamente esta meritoria meta en su artículo 26, al disponer que: “Las escuelas primarias serán de jornada extendida o completa con la finalidad de asegurar el logro de los objetivos fijados para este nivel por la presente ley”.

Esto es lo que dice sensatamente esta ley que aspira a que los niños tengan la oportunidad de mejorar su nivel educativo. Esta meta legal es esencial para asegurar la igualdad de oportunidades educativas de los niños humildes que pueblan mayoritariamente nuestras escuelas estatales.

Veamos ahora la realidad, según los datos oficiales del Ministerio de Educación correspondientes al año 2013, último año oficialmente informado.

En todo el país había 3,6 millones de niños en las escuelas primarias estatales, esto significa que, de acuerdo a la ley a partir del 2010 debería asistir a escuelas con jornada doble o completa algo más de un millón de niños. Pero la realidad es bien distinta, ya que en estas escuelas no tenemos un millón de niños sino apenas 348 mil, es decir un exiguo 9,7 por ciento.

Claro que hay algunas provincias que han avanzado en el cumplimiento de la ley registrando niveles más altos que el promedio, así encontramos a Tierra del Fuego (55 %), CABA (44 %), Córdoba (29 %) y Rio Negro (24 %). El resto del país no registra avances significativos en la aplicación de la jornada escolar extendida o completa.

En la provincia de Buenos Aires la situación es crítica. En el Conurbano bonaerense, que registra la mayor población escolar primaria de todo el país (618 mil niños), únicamente 13.362 tenían tienen a escuelas con jornada extendida o completa, es decir apenas un 2,2 por ciento.

Es decir que, para cumplir lo que sensatamente dispone la ley, el gobierno de Buenos Aires debería multiplicar nada menos que 13,6 veces la cantidad de niños beneficiados, ya que el porcentaje actual de alumnos beneficiados es de apenas 2,2 por ciento. Como se observa, estamos lejos de la meta legalmente fijada, que busca fortalecer el aprendizaje escolar de los niños, principalmente los más humildes.

Es oportuno recordar el sabio mensaje de Domingo Faustino Sarmiento, cuando se discutía en 1884 la histórica ley 1420 (Ley de Educación Común, Gratuita y Obligatoria) : “Por cada escuela que se abre se cierra una cárcel”.

Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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