Durante los últimos meses se han sucedido las misiones comerciales de empresarios españoles a Cuba. El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, que ha participado en estos encuentros, afirmaba en el lunes, en un acto informativo celebrado en Madrid que España lleva "varios meses dando pasos" para situar a sus empresas "en primera línea" frente a las nuevas oportunidades de inversión que se abren en la isla.
España es el tercer socio comercial de Cuba, detrás de dos países autodefinidos como socialistas como China y Venezuela. Los estrechos lazos forjados a lo largo de la historia entre ambos países han posibilitado que, pese a las
dificultades de inversión que se presentan en la isla, empresas españolas sean líderes en sectores como el turismo.
Sin embargo, la posibilidad de que con la normalización de las relaciones entre EEUU y Cuba se levante o se suavice el embargo a la isla, ¿cómo afectará a las empresas españolas? En estos momentos, se calcula que el comercio entre España y Cuba ronda los 1.000 millones de euros.
El impulso que las autoridades cubanas quieren dar a su economía puede ser un incentivo para las empresas españolas, que se encuentran en plena batalla por las exportaciones, dentro del nuevo modelo económico español post-burbuja inmobiliaria.
Durante la última Feria Internacional de La Habana, se anunciaron 274 proyectos de inversión en los que era bienvenida la iniciativa privada exterior. Para ponerlos en marcha, eran necesarios unos 8.000 millones de dólares.
Este mismo lunes, García-Legaz recordaba las facilidades para invertir en la isla, como la eliminación del requisito de provisiones extraordinarias para otorgar créditos a proyectos en Cuba o la línea de crédito de 40 millones de euros a través de Cofides para proyectos de inversión e implantación empresarial en el país caribeño.
En cuanto a los sectores más interesantes, la
página web de la Secretaría de Estado de Comercio habla de la minería, el azúcar o la agricultura en general. También resalta el sector de las energías renovables, en el que España es uno de los principales impulsores, o el de la industria ligera, aunque advierte de incertidumbres en cuanto al cobro en divisa convertible y la repatriación de capitales.
Además de estos sectores de oportunidad propiciados por las autoridades cubanas, los empresarios españoles no quieren perder su posición privilegiada en el sector hotelero del país. Unas doce compañías hoteleras españolas copan el 40% del mercado del país. Además de las ya establecidas, otras empresas quieren desembarcar en la isla.