El torero, visiblemente emocionado, ha asegurado a los medios de comunicación a su salida del hospital Quirón de Zaragoza, que le dolía "todo", aunque poco a poco "va habiendo mejoría" y ha añadido que, si no fuera por el nacimiento de su primera hija con Lourdes Montes, "hoy sería imposible haber salido de aquí todavía".
'Paquirri', quien ha comparecido ante los medios en silla de ruedas y acompañado por el doctor Carlos Val-Carreres, uno de los mejores especialistas en cirugía taurina del país, ha insistido en que se va, sobre todo, porque "viene Carmen", en referencia a su futura hija.
En Sevilla permanecerá ingresado en el hospital Sagrado Corazón, bajo la supervisión médica del doctor Salvador Morales.
Según el comunicado difundido por el hospital zaragozano, la evolución de Rivera Ordóñez ha sido "satisfactoria en las últimas horas" y las pruebas de diagnóstico por la imagen manifiestan una "franca recuperación, lo que posibilita este traslado" ante el avanzado estado de gestación de su esposa.
El matador ha indicado que se encontraba "bien, dentro de lo que cabe", que ha estado "muy sedado" y que le han cuidado "muchísimo". Le cuesta levantarse y sentarse y su principal objetivo ahora es trasladarse a Sevilla, seguir el tratamiento y "el motivo del viaje", ha dicho, en referencia a su futura hija.
El torero ha recordado que la cornada que sufrió el pasado lunes en el primer festejo de la feria de San Lorenzo de Huesca le dolió "mucho" y que cuando se vio "las tripas fuera" pensó que era "serio". Ha agradecido el trabajo realizado tanto por los médicos de la plaza de toros de Huesca, como del hospital San Jorge de la capital oscense, del Quirón de Zaragoza y, en especial, a "don Carlos" (Val-Carreres), a quien ha definido como "un ángel para todos los toreros".