www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

SI LOS UNIONISTAS AFINAN PUEDEN ECHAR A MAS Y DEJAR EN MINORÍA A SUS CONTINUADORES

Hay partido en Cataluña

Alberto López Marín
x
albertolopezelimparciales/13/7/13/25
viernes 11 de septiembre de 2015, 10:53h
Actualizado el: 12 de septiembre de 2015, 09:18h
Si los unionistas afinan pueden echar a Mas. A.L.M.

Miquel Iceta y Pedro Sánchez en la apertura de la campaña. EfeSerá mejor que Mariano Rajoy aparque el discurso de la lista más votada, la alianza de perdedores o la necesidad de primar a las mayorías durante la campaña hacia el domingo 27 de septiembre. El CIS no depara demasiadas alegrías a los unionistas en cuanto al reparto de escaños. Juntos por el Sí acapararía un 38,1 por ciento de los votos y la segunda fuerza, Ciudadanos, un 14,2; es decir, 23,3 puntos menos.

La victoria de la coalición, con o sin absoluta, se prevé sobresaliente, como nefastos los resultados de PSC y PP, no sólo superados por C's, sino también por Cataluña sí se Puede. ¿Eran Miquel Iceta y Xavier García Albiol las mejores opciones? Las cifras son aún más dramáticas para los socialistas: Cataluña ya no es territorio fértil ni llena gran número de escaños en Madrid.

El temor entre los 'populares' es un abismo desde el que divisan a Josep Antoni Duran i Lleida, gran damnificado del divorcio de CDC. Alternativas jóvenes como la de Inés Arrimadas, con gran exposición pero sin ambigüedades ni altisonancias, amenazan a la rosa y la gaviota, necesitadas de reflexión ya antes de la colisión de fin de mes. La oposición a Artur Mas no deja ver que quizá no todo se ha hecho bien al otro lado.

Hay motivos para creer en esos errores. Según el comentado barómetro, la principal preocupación de los llamados a las urnas es el desempleo, fuera de foco en el discurso soberanista. Además, 'sólo' uno de cada cinco dice sentirse únicamente catalán y un 50,7 por ciento se declara no nacionalista. ¿Por qué, entonces, puede triunfar la baza que aspira a separar?

El derecho a decidir tiene más respaldo, que se permita un referéndum. De hecho, no es una fórmula que, a tenor de los sondeos, hubiera salido mal a quienes abogan por la permanencia de Cataluña en España. En una consulta vinculante, con una -se entiende- notable participación, el 'sí' tendría que superar el 50 por ciento y, de no hacerlo, se enterraría la controversia por buen número de años.

En los comicios planteados, con un 44 por ciento de apoyos (JpS más CUP), el jaleo puede ser monumental, si bien con la legislación en la mano no hay independencia posible. La consigna de sus detractores tiene fundamento y es acertada: que nadie se quede en casa el 27. Pero el mensaje carece de fuerza o estridencia en relación con el solemne y emocional del rival.

Aunque disimulado -que es campaña-, hay desánimo en Ferraz o Génova. Sin embargo, hay razones para cambiar el gesto. Mas se ha comprometido a dimitir si no llega a esa mitad más uno de diputados que persigue. En estos momentos, y con ayuda, la tiene por la mínima. Si el otro bando afina y consigue la pretendida crecida en la participación, echaría a su gran amenaza y dejaría en minoría a sus continuadores. No parece un logro menor.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (9)    No(1)

+
0 comentarios