Laurent Blanc, entrenador del equipo francés, y Blaise Matuidi, motor parisisno, han comparecido en sala de prensa para analizar una previa del duelo ante los pupilos de Benítez marcada por las críticas al rendimiento del coloso galo en la ida del enfrentamiento hispanofrancés. Estadio Santiago Bernabéu.

El proyecto deportivo franco-árabe por excelencia ha arribado en Chamartín con la firme intención de
esquivar la marejada de críticas que ha recibido como resaca de la ida del combate ante el Real Madrid, un guión que cerrará este miércoles su
primer capítulo en esta edición de la Liga de Campeones. No parecería útil la vitola de invicto en lo que va de calendario para un París Saint Germáin víctima de la eterna urgencia que significa vivir bajo el paraguas de la faraónica inversión qatarí. La necesidad existencial por comentar y arribar ya al estatus de aristócrata del viejo continente no está resultando sencillo para un club que quiere llegar a orilla en transatlántico antes de quemar etapas. El despliegue en el 0-0 galo, con exhibición de valentía capitalina que provocó la transformación en resbalón dialéctico el adjetivo "defensivo" con que
Laurent Blanc tildó a Benítez, ha reverdecido los fantasmas que interpretan los cuartos de final -o el cruce con un bloque español- como el muro natural a este punto de cocción de la obra parisina.
El técnico compareció en la sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu más que para diseccionar los caminos a recorrer para asaltar dicho feudo y dar un golpe en la mesa continental de respeto y consideración, lo hizo con el fin de seguir capeando la prolongada tormenta mediática que no traga con el rodillo doméstico si no se lleva la boca la conquista de alguna cota europea. Así, el ex jugador del Fútbol Club Barcelona de Ronaldo, abrió su argumentación rememorando, como se antoja irremediable, las tablas sin goles de octubre: "En Francia me preguntaron qué opinaba de un Madrid tan defensivo y que iba al contraataque y creo que no se ha entendido bien lo que dije". "Ellos tienen técnica para dominar el balón y en este tema creo que son buenos y también jugaron con rapidez porque sus jugadores saben correr muy rápido y con intensidad", precisó para aclarar que "se decía que ellos tenían más intensidad y no es así, sino que jugaban más rápido y
nos sorprendió su filosofía". "Pero creo que será un partido diferente y de alto honor, que puede marcar a ambos equipos, y
sería un gran prestigio ganar al Madrid, pero ésto no da la certeza de estar en la final porque hemos ganado al Barcelona y no nos dio una plaza en semifinales", defendió en un intento inicial por relativizar el peso del duelo.
“
Tengo que cambiar de opinión. Estoy obligado. Es cierto que el Madrid tuvo un estilo de juego particular en el inicio de temporada y tuvo lesiones que han permitido buscar un equilibrio. En París lo hicieron muy bien a nivel organizativo y en defensa fueron excelentes. Hay jugadores que no están acostumbrados a jugar tanto y lo hicieron con rigor. Fue un Madrid muy fuerte y por eso no estuvimos a su altura. Pero tuvimos un juego sólido. Fue una sorpresa para nosotros. Me dijisteis que qué opino de este Madrid tan defensivo y, más bien al contrario,
han sido ofensivos y quisieron conquistar el terreno de juego. También juegan muy bien a la contra”, explicó el preparador en referencia a la polvareda levantada por sus palabras en la previa del duelo de ida.
Blanc, que subrayó sus dudas sobre la participación de
David Luiz -"He oído decir a la gente que estaba contento porque disponía de todos pero tenemos problemas físicos"- y susurró la titularidad de
Ángel Di María -"Será un partido especial para él y espero que no entre con mucha presión, que esté preparado y centrado, pero no demasiado porque se puede desconcentrar"-, sentenció la contextualización de tan airadas críticas a la pregunta de un plumilla italiano: “Eres extranjero y no puedes entender las criticas. Siendo serios hay que darse cuenta de que
en Francia hemos esperado mucho antes de tener un equipo que pudiera en un futuro llegar al máximo nivel, a semifinales o final,
y hemos puesto el listón muy alto. Con el París la gente hace críticas,
los dirigentes saben que se necesita tiempo y el PSG será uno de los grandes en poco tiempo. Las críticas puede que ahora mismo vengan un poco antes de tiempo. Por esto mucha gente no entiende que el PSG no pueda ganar al Madrid. Se habla de falta de intensidad pero no he visto que mis jugadores tuvieran mala actitud. Hicieron lo que pudieron". "El Madrid fue mejor en términos de intensidad y rigor. No hicimos un mal partido, aunque tuvimos que ser mejores para ganar. Hay que tener el dominio técnico y la intensidad física. Cuando te enfrentas a los mejores hay que tener todo", zanjó.
Reaccionó el técnico campeón del mundo en Francia`98 con silencio ante el riesgo de que una derrota marque su imagen en la entidad parisina. Entró, con vehemencia, sin embargo, a la cuestión sobre la perenne sensación de que se juega el puesto ante tan hiperbólica exigencia: “Entiendo que tengáis que preguntar. Sinceramente no es la perspectiva con la que afronto este partido. No pido nada.
Sólo pido que me dejen trabajar y tratar de que mi equipo progrese y cumplir con los objetivos altos que tenemos". "El PSG está en la misma categoría que el Madrid, pero si miramos las instalaciones de ellos veréis las diferencias. Los compañeros de
L’ Equipe pusieron un buen titular. Dijeron que llevo dos años jugándome la piel en el puesto. Y por seguir haciéndolo no pasa nada", manifestó.
La última aproximación al pretérito envite antes de acercarse al desafío de este miércoles y abandonar su saludo oficial a Madrid, Laurent Blanc explicó que "fuimos buenos en defensa y fue una de las primeras veces en las que el Madrid no creaba tantas ocasiones". "Tenemos que estar a esa categoría en defensa, pero tenemos que ser mejores en ataque porque en la ida estuvimos bien hasta los 30 o 40 metros y luego un poco regulares y por eso no pudimos ganar", aclaró.
Por último, el sustituto de Carlo Ancelotti expuso que “no se puede afrontar igual un partido que otro ya que, como dije después de la ida, el Madrid tomó cierta ventaja psicológica y deberíamos hacer lo mismo". "Un empate a cero no sería suficiente y hay que saber gestionar el equipo, pero
venimos aquí para imponer nuestro juego de manera ambiciosa porque tenemos jugadores técnicos para hacerlo y espero que en lo físico también estemos bien”.
Matuidi: "La realidad, hoy en día, es que el Madrid es un club superior"Acompañó al entrenador en la escenificación de la previa del partido Blaise Matuidi, quizá el jugador de mayor peso simbólico en el esquema de esta propulsión del PSG hacia la candidatura a todo lo candidatable. El obrero francés, dotado de físico para cubrir toda la medular y llegar a posiciones de remate con garantías, no sólo es el complemento al apartado creativo que suponen Verrati, Motta y Pastore, actúa como el pegamento que mantiene las líneas unidas y el tres en uno que lanza las transiciones que habrá de vigilar el Madrid. El discuros de la pieza angular de la selección franesa que aspita al título de la Eurocopa 2016 no escatimó en sinceridad ante la metralleta de exigencias hacia un acto de contrición que se encontró en la sala de prensa.
"Lo podíamos haber hecho mejor, pero tampoco lo hicimos mal porque defendimos bien", avanzó para continuar señalando que "es verdad que ante un equipo tan bueno no hay que cometer fallos y jugar mejor, por lo que hay que ser más eficientes arriba". "Jugamos con intensidad y no faltó compromiso, lo que ocurre es que tenemos enfrente un equipo muy bueno y nos faltó ser mejores en ataque", precisó para concluir su primer achique apuntando que "hay críticas positivas y otras no tanto y hay que borrarlas, pero no es cierto que faltase intensidad o compromiso porque, si fuera cierto, hubiéramos perdido".
Matuidi, que se pronunció sobre la confirmada baja de su compatriota Karim Benzema confesando que "creo que han demostrado en la ida que a pesar de las ausencias hay jugadores que pueden jugar bien y nos crearon muchas dificultades con una alineación diferente", argumentó ante una cuestión relativa a cierto complejo de inferioridad que “tenemos respeto hacia el Madrid porque han ganado 10 Champions y es un club acostumbrado a estar en las semifinales". "En el PSG llevamos tres años llegando a cuartos y queremos ir a más. Es cierto que el Madrid es superior, pero también lo es que tenemos grandes jugadores y hay algunos que ya han ganado la Champions. Aún así,
podemos comparar los dos clubes y la realidad es una: el Madrid es superior a nivel de club, experiencia y trayectoria", sentenció.
Entró el interior, entonces, en materia de lo que está por venir: "Tenemos que estar en buenas condiciones en el aspecto ofensivo y en defensa tenemos que hacer un partido similar, porque tienen calidad, juegan en casa y hay que tener más cuidado, pero si queremos un buen resultado hay que ser mejor en ataque". "Si conseguimos un buen resultado o ganar al Madrid nos marcará ya que son una referencia en Europa y el mundo, pero es un partido de la fase de grupos", aclaró en conexión con lo dicho por su jefe.
Por último, el jugador de posición flexible expresó que "por el reglamento, si empatamos a uno tendríamos la primera posición del grupo y sería un buen resultado, pero cuando uno juega en el PSG lo hace para ganar". "
No nos contentamos con un empate ya que jugamos para ganar, pero, obviamente, el adversario también querrá hacerlo y haremos lo posible por obtener un buen resultado y un 1-1 es un buen resultado", sintetizó.