Un grupo de científicos australianos
ha logrado capturar a dos ejemplares adultos del esquivo
tiburón lanza (Glyphis Glyphis), una rara especie de escualo
en peligro de extinción descubierta a comienzos de la década de los 80 pero de la que se conoce muy poco.
Los dos tiburones,
una hembra de 2,2 metros de largo y
un macho de 2,3 metros, fueron apresados en las aguas del río Wenlock, ubicado en una remota zona del noreste australiano.
Ambos ejemplares son casi dos metros más grandes que los ejemplares de tiburón lanza avistados hasta la fecha, por lo que los inverstigadores, que los han etiquetado e identificado para hacerles un seguimiento, esperan que los meses que vienen sean muy fructíferos en cuanto a los
hábitos y el
comportamiento de este misterioso escualo.
Hasta la fecha, los científicos, que sólo empezaron a realizar estudios de campo sobre los tiburones lanza, muy similares con los tiburones toro, con los que normalmente se les confunde por su coloración y su predilección por aguas ribereñas, hace poco más de una década, sólo han podido observar a ejemplares jóvenes, pues los adultos son
tremendamente esquivos.
"Actualmente no tenemos idea dónde están los adultos, lo único que sabemos es que se encuentran en algún ambiente marino frente a las costas del norte de Australia", dijo el investigador de la organización responsable (CSIRO), Richard Pillans.
De lo poco que se sabe de ellos, o al menos se da por cierto, es que nacen y viven a caballo entre los
sistemas fluviales del norte de Australia y entre 40 y 80 kilómetros mar adentro en aguas de baja concentración salina.
Su denominación proviene de su dentadura, pues las hileras de dientes que posee, muy afiladas, tienen forma de lanza. Además, este escualo cuenta con una aleta dorsal de color gris y una adicional específica de esta variedad.