2015, el año en que NO murió el bipartidismo
EL IMPARCIAL
viernes 01 de enero de 2016, 15:58h
Las elecciones del pasado 20 D no supusieron el giro copernicano que muchos presagiaban. Hubo, es cierto, un severo correctivo para los dos principales partidos, PP y PSOE, mientras que Ciudadanos y Podemos -sobre todo éste último, si se computa sus satélites- obtenían un excelente resultado. Sin embargo, la realidad es que los populares ganaron las generales y tras las municipales y autonómicas PP y PSOE siguen manteniendo una cuota de poder mayoritaria.
Madrid, Barcelona, Cádiz o La Coruña, entre otras, son igualmente reflejo de esa nueva realidad política, con alcaldes de Podemos -o sus marcas blancas-. Fuera de eso, PP y PSOE aún tienen mucho que decir. O deberían. Ellos, con su mala praxis, son los únicos responsables de que hayan surgido Podemos y Ciudadanos -los cuales, por otra parte, no quieren acabar con el bipartidismo tanto como ser ellos quienes manejen el turno.
La ciudadanía les ha mandado un mensaje muy claro en forma de votos: los socialistas, con el peor resultado de su historia, y los populares, perdiendo estrepitosamente su mayoría absoluta. Por elevación, ese mensaje debería llegar a sus respectivos líderes, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy. Por ellos tendría que empezar la regeneración de ambos partidos; a los efectos, recordemos que Leguina dimitió con 124 diputados y Rubalcaba con 110 O eso, o en las próximas elecciones se corre el riesgo de atomizar aún más el Parlamento, con los problemas de gobernabilidad que ello implica.