Según la número dos del PSOE por Madrid al Congreso, sólo los socialistas pueden liderar la lucha contra la corrupción y la regeneración democrática que necesita España. La magistrada
Margarita Robles,
que anunció la semana pasada que iría en las listas del PSOE el 26J, intervino este martes en un encuentro con militantes madrileños en la sede del PSM. Tras agradecer a Ferraz que haya contado con ella para estas elecciones, declaró que, a pesar de no ser militante PSOE, es un partido por el que "siempre" ha sentido "un enorme respeto". Robles abogó por "poner en valor" la historia del PSOE, "la lucha contra el franquismo, la represión, las cárceles y la modernización de España en la democracia".
Ya en precampaña, la magistrada denunció la "situación dramática" que se ha vivido los últimos cuatro años con las políticas del PP e insitió en que ha sido un periodo "tremendo en lo que a recorte de libertades se refiere". En este sentido, hizo referencia a la "
Ley Mordaza", una normal propia de "tiempos predemocráticos", y también a los recortes que han sufrido los abogados de oficio, "los cuales defienden a los que menos tienen".
Robles marcó dos objetivos prioritarios para el PSOE: la
regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. Así, quiso dejar "muy claro" que hay que tener tolerancia cero con la corrupción e impedir que sea rentable. "No se puede permitir que una persona robe cierta cantidad de millones, cumpla dos o tres años en la cárcel y que al salir se quede con lo robado", criticó. Para la número dos del PSOE, "no hacen falta fondos para luchar contra la corrupción, hace falta voluntad política", y zanjó el asunto asegurando que sólo el PSOE puede liderar esta lucha la corrupción y esta regeneración democrática.
La propuesta del PSOE para cumplir ambas metas pasa, según explicó Robles, por tres tipos de medidas. Las primeras, de carácter
preventivo: "luchar para que la corrupción no se produzca". En este apartado, la magistrada abogó por establecer un sistema estricto de incompatibilidades en los cargos públicos, reforzar la Oficina de Conflicto de Intereses, acabar con las puertas giratorias y establecer un código ético que impida a los imputados por corrupción presentarse en las listas electorales.
Señaló Robles un segundo tipo de medidas, las de carácter
normativo, mediante las que los socialistas prentenden vigilar muy de cerca la contratación pública, reforzar el papel de los Informes de Intervención y que estos contratos respondan siempre a necesidades de la ciudadanía. Por último, pretenden fometnar medidas de tipo
judicial, como la suspensión del carácter general de los aforamientos, limitándolos a su mínima expresión.