Según los forenses que han analizado los restos humanos recuperados del vuelo MS840 de EgyptAir señalan que
el avión sufrió una explosión a bordo. Se trata de una hipótesis que ya habían planteado las investigaciones y que ahora, a pesar de tratarse de un examen forense preliminar, toma fuerza como causa más probable de que la nave, que partió de París hacia El Cairo con 66 personas a bordo en la madrugada del 19 de mayo, se precipitara al mar poco después de entrar en el espacio aéreo egipcio y tras efectuar una serie de maniobras bruscas.
Según uno de los responsables forenses, la explosión en el aire es la hipótesis más sólida debido al
pequeño tamaño de los restos encontrados, aunque ha señalado que todavía no se han encontrado restos de explosivos.
El mismo día del siniestro, las autoridades francesas y egipcias confirmaron que no había supervivientes,
aunque durante todo el fin de semana se ha pedido cautela a la hora de hablar de las causas del dramático suceso. A pesar de que
Rusia y Egipto sospecharon desde el primer momento de que se trata de un ataque terrorista, ningún grupo ha reivindicado aún la acción.
La alta representante de la Unión Europea (UE),
Federica Mogherini, ofreció este lunes la disponibilidad del bloque comunitario para arrojar luz sobre la tragedia.