Las obras de reforma del Santiago Bernabéu se iniciarán una vez finalice esta temporada. El objetivo es llegar al 2020 con un nuevo estadio en el Paseo de la Castellana.
El nuevo Bernabéu mantendrá su extensión pero ganará en altura. Habrá un techado envolvente con bandas de acero y líneas vanguardistas. La construcción no estará siempre cerrada, no al menos durante el verano; uno de los objetivos de esta cubierta es que se reduzca la contaminación acústica y permita la celebración de diferentes eventos.
El diseño, un proyecto ganador de GMP Arquitectos y L35 Ribas, emite luz cambiante e imágenes del partido que se está jugando en el mismo momento, las cuales también podrán visualizarse desde el exterior.
Los 400 millones de euros que se prevén destinar para esta remodelación también servirán para la construcción de un hotel de lujo y una zona comercial y de ocio, desde cuyas ventanas podrán verse los partidos en directo. Se designarán dos plazas ajardinadas de uso público, una en la Castellana y otra en la llamada “Esquina del Bernabéu”, que será derribada. En la zona Este del campo se creará una nueva grada de 3.000 asientos aunque no aumentará el aforo porque se busca proporcionar un mayor confort.
En cuanto a la seguridad, los sistemas de evacuación también mejorarán. Se incrementará el número de accesos para llegar a las gradas con lo que disminuirán las distancias para abandonar el estadio.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quiere que el Santiago Bernabéu se convierta en “el mejor estadio del mundo, un icono del fútbol moderno y el orgullo de todos los socios y aficionados”, recoge la página web del equipo.
Antes de que se inicien las obras, es imprescindible que el Ayuntamiento de Madrid apruebe el proyecto, hecho que sucederá en primavera pues en las últimas revisiones ya se cumplían las directrices establecidas por este Consistorio.
Se estima que las reformas duren un plazo de 39 meses, por lo que las obras se tendrán que compatibilizar con el fútbol.
El nuevo estadio conservará el mismo nombre aunque no se descarta incorporar algún apellido, que en ese caso correspondería al inversor de la construcción.
El estadio que sustituye al Calderón
Conocido popularmente hasta ahora como La Peineta, el nuevo estadio de los atléticos se llamará Wanda Metropolitano y “será el mejor de Europa”, afirma Enrique Cerezo, presidente del club. La construcción tendrá una extensión de 88.150 metros cuadrados frente a los 31.046 del Vicente Calderón.
El Atlético de Madrid pretende que el nuevo estadio esté listo para la temporada 2017-2018 pero ya se han cumplido más de cinco años desde que se plantase el primer ladrillo y aún se mantiene en entredicho que algún día se inaugure. La razón principal: los problemas de accesibilidad. Para garantizar un acceso adecuado a los rojiblancos es necesario que se inicien obras en la M-40, competencia exclusiva del ministerio de Fomento.
La obra de los arquitectos Cruz y Ortiz tendrá un aforo aproximado de 67.000 personas aunque aún no es definitivo porque todo dependerá de los asientos que se elijan, que tampoco están claros. Podrán ser de cualquier color y medida pero deben cumplir con los requisitos de “comodidad, funcionalidad y diseño”, dicen desde el club de fútbol.
Se utilizarán 6.000 toneladas de acero para construir una cubierta de unos 46.500 metros cuadrados de superficie que cubrirá todo el espacio menos el terreno de juego, que estará abierto al exterior para contribuir al mejor soleamiento del césped. Se estima que la altura mínima sea de 45 metros y la máxima de 57 con respecto al campo de juego. Su diseño contribuirá a que el sonido de las gradas permanezca en la parte inferior de la estructura impidiendo que las ondas sonoras abandonen el estadio, así los gritos de los aficionados del Atleti tendrán aún más protagonismo. Además, para mejorar la iluminación, los focos irán integrados en el anillo interior de la cubierta.
No habrá pista de atletismo a diferencia del Vicente Calderón. De hecho, las gradas estarán muy cerca del terreno de juego. Se reducen considerablemente las distancias con respecto al anterior estadio, los más próximos a los jugadores serán los que se ubiquen en el Fondo Sur, a tan solo cinco metros del campo.
En cuanto a las vías de acceso, el tema de mayor polémica, la parada de metro más cercana es Estadio Olímpico (línea 7) con 56 tornos de entrada y salida pero que sufrirá un cambio a partir del 1 de agosto: cambiará su nombre por Estadio Metropolitano. El servicio de transporte público también se complementará con varias líneas de autobús. Para aquellos que quieran acercarse en coche, el estadio contará con 4.000 plazas de aparcamiento, mil dentro del propio edificio y 3.000 en el exterior.
De esta forma se pondrá fin a 50 años de historia del Vicente Calderón que quedará reducido a escombros para dar paso a un plan urbanístico… por el momento.