Llevaba tiempo haciéndolo, pero la IV Asamble General de Ciudadanos, que se celebra este fin de semana en Madrid, va a servir, oficialmente, para que Albert Rivera se desmarque definitivamente de la etiqueta "socialdemócrata" que todavía define al partido. En su lugar, el presidente del partido naranja defiende "el futuro pasa por que el centro gobierne".
Rivera, tras la votación de su informe de gestión que ha recibido el respaldo del 97% de los compromisarios, ha insistido ante los medios en que este cambio no supone ni mucho menos una "refundación" de Ciudadanos.
Se trata de la evolución del partido tras diez años de andadura política, según ha explicado, que se posiciona en la centralidad y "no es ni socialista ni conservador", sino una fuerza "de centro, liberal progresista".
Por eso, en la ponencia de Valores Rivera defenderá que el partido se redefina como "progresista" para ganar a los conservadores, pero al mismo tiempo tiene que ser "menos intervencionista que el PSOE".
La formación, ha insistido, debe mantenerse en el centro "y no irse ni a la izquierda ni a la derecha", respondiendo de este modo a la corriente crítica Mejor Unidos, que representa a agrupaciones catalanas y que quiere que Ciudadanos no borre de su ideario el origen socialdemócrata.
Albert Rivera ha dado "gracias de corazón" por el apoyo recibido a su gestión en la IV Asamblea y ha emplazado a seguir trabajando para sacar adelante un proyecto que permita a Ciudadanos gobernar a partir de 2019 en España, comunidades y ayuntamientos.
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