La usencia de goles condena a la incertidumbre a ambos equipos.
Sigue sin reaccionar el Valencia y tampoco acanzala continuidad un Betisque arrancó dos puntos al Barcelona en semanas precedentes. Ni uuno ni otro tuvieroon puntería y temple en los metros finales, hecho que les sigue relegando en su huída hacia adelante. La lucha por la salvación parece irse apretando con el paso de las jornadas y los dos clubes en liza no cumplen con su voluntad de llenar el granero por si vieniera ventista a final del curso.
Quiso Víctor repetir la alineación que rozó la victoria ante lo culés, con Petros, Pardo y Cedallos en la medular y Alex Alegría como acompañante del tereno Rubén Castro. Voro, por su parte, escogió para esta visita a Munir, Nani, Santi Minua, Parejo y Orellana, completando un bloque de clarar tendencia ofensiva. Coomo si las bajas de Garay y Enzo Pérez le impilsaran a apostarlo todo al ataque. Y con las mencjonadas dispoisiciones se desplegaría un duelo vibrante y de alternativas.
La intensidad protagonizó el arranque del envite, con verticalidad en las dos direcciones. Este escenario de sallida generó un aviso de la alta producción de remates, escalercido este con el remate de Castro que lamió la cruzeta de Diego Alves a la primera de cambio. Respondería el Valencia de inmediato, con Mario Suárez como úniicoo sostén, y por la vía de un centro puntiagudo de Nani que no concetó con ningun rematador. Y esos primeros diez minutos prometedores obtuvieron alimento con dos llegadas más locales: Castro recortó a Álves y cedió para que Alegría y un zaguero conjugara el peligro bajo palos, y el propio goleador canario lo intentó de nuev, sin éxito, en el ecuador del primer acto.
No bajaría la valiente apuesta global su inercia, y el Valencia reclamaría una pena máxima por manos de Pezzella al chut de Montoya -minuto 26-. No decompuso la figura el bloque levantino, que siguió con su plan agresivo para que Parejo circundara el primer tanto -de falta-, Nani volviera a centrar con veneno y Gayá probara desde larga distancia a Adán. Sin embargo, el camino a vestuarios fue decretado tras una jugada en la que Ceballos sintonizó con Castro y el delantero se topó, tras un eslalom, con un defensor providencial.
La reanudación cambió el paisaje: el Betis aceleró y el Valencia reviró su fomación para no exponerse tanto. Abdenour entró por Aderlan Santos y Zaza lo haría en detrimento de Santi Mina, pero el dominio resultaría ya verdiblanco y los de Voro se vieron constreñidos a examinar su endeble cierre. Un cañonazo lejano de Rubén Pardo y un remate de Pedros -en el área- inauguraron el renovado impulso andaluz, con tope en la madera incluido.
Ceballos había crecido, con más metros paa jugar, y el conjunto local regaló a su goleador la mejor oportunidad del enfrentamiento: Castro, en el 72, remató muy débil y desde el ára pequeña el inesperado pase de Durmissi. Alves, en un escorzo felino, consiguió sallvar a los suyos "in extremis". No había conseguido el Valencia mostrar algo del fútbol colorido pretendido de inicio por su técnico y contempló cómo el desenace le sguía empujando al encierro. Pero llegaría a la orilla. Tras intercalar la única llegada en los últimos 45 minutos con una escappada de Joao Cancelo -que entró por rellana- estrenó los guantes de un acertado Adán. El reparto de puntos se tornaría inexorable, para desecanto del más pujante conjunto sevillano.
- Ficha técnica:
0 - Betis: Adán; Piccini, Pezzella, Mandi, Tosca, Durmisi; Rubén Pardo, Petros (Jonas, m.73), Dani Ceballos; Rubén Castro, Álex Alegría (Sanabria, m.73).
0 - Valencia: Diego Alves; Montoya, Mangala, Santos (Abdennour, m.57), Gayá; Mario Suárez, Parejo; Munir, Orellana (Cancelo, m.80), Nani; Santi Mina (m.64).
Árbitro: Daniel Trujillo Suárez (Comité Tinerfeño). Mostró tarjeta amarilla a los locales Mandi (m.63), Pezzella (m.87), Sanabria (m.89) y Dani Ceballos (m.89), y a los visitantes Santos (m.21), Parejo (m.57) y Zaza (m.78).
Incidencias: Partido de la vigésima segunda jornada de LaLiga Santander, disputado en el Benito Villamarín ante 30.567 espectadores. Césped en buen estado. Se guardó un minuto de silencio por los diecisiete fallecidos ayer tras una avalancha de aficionados a la entrada del estadio de Uige, en el norte de Angola.