www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

JORNADA 23

Resumen de La Liga. El peor Barcelona juega con el fuego del infierno

Resumen de La Liga. El peor Barcelona juega con el fuego del infierno

lunes 20 de febrero de 2017, 02:29h
Actualizado el: 20/02/2017 03:23h

La Liga se comprime por arriba y por abajo, dos zonas que ejercen de vasos comunicantes.

Messi no celebró su segundo gol de este domingo. El que le destacaba como pichichi y rescataba a su equipo del segundo cataclismo en menos de una semana. La resaca del 4-0 sufrido en París -y los fantasmas y fricciones entre esferas del club culé- contaminó al rendimiento de un Barcelona que mostró la peor imagen del curso. Terminó ganando al Leganés, en el Cam Nou y con un penalti discutido en el minuto 90. Pero el tanto que significaba un respiro de miles de aficionados no contagió de alegría. La Pulga, que había adelantado a los locales en el tercer minuto, recibió con rictus serio, decepcionado o preocupado, las felicitaciones de sus aliviados compañeros. Y es que el club madrileño y la desidia del gigante hizo a Ter Stegen el mejor jugador del duelo y llegó a empatar por medio de Unai -a 20 minutos del final-.

Con los pitos instalados en la tribuna, la crisis de concentración, confianza o de lealtad hacia Luis Enrique transformó el presunto trámite en una contrarreloj que salvó el genio argentino en el último suspiro. Dio la sensación que la indignación del graderío para con lo que concibieron como desinterés generalizado en el verde obligó a sus futbolistas a despertar para salvar la segunda plaza liguera. Y lo hicieron. Pero el coloso catalán ganó y perdió en un macabro juego que ilusionó y finalmente complicó a los pepineros. Corren tiempos de introspección en la Ciudad Condal. Por eso Leo no sonríe ni está aliviado. Ni reacciona a la hilaridad de Iniesta, Neymar o Denis Suárez en la celebración de la diana decisiva.

La anomalía que vivió Can Barça, con un once que pretendió (y consiguió) ganar sin bajar del autobús contrastó con el desempeño de los otros líderes, que hicieron pleno. Esta fecha le tocó al Real Madrid jugar primero y presionar a sus rivales. Y lo hizo gracias a los goles de Morata y Bale, de triunfal regreso. Pero, sobre todo, lo consiguió en base a una de las mejores tardes de Isco en el Bernabéu. El malagueño dio las asistencias de los dos goles del triunfo ante el Espanyol (2-0) y dibujó un sombrero que se sumaría a la elástica de videoteca esbozada por Ronaldo -que se fue de vacío-. En la jornada del retorno de Bale -88 días después de lesionarse en Portugal-, el puntero realizó una ejecución sobria que le permitió ganar sin estridencias ante un bloque de Quique Flores demasiado defensivo e impotente en la creación. Los tres puntos respaldaban la apuesta por las rotaciones de un Zidane que firma pleno, de momento, en el hacinamiento de partidos que le llevará el miércoles a Mestalla.

Precisamente allí, el Valencia se reencontró con las sensaciones perdidas para doblegar con solvencia (2-0) a un tenebroso Athletic (que jugó en inferioridad numérica por la lesión de un Aduriz, suplente, que estuvo tres minutos sobre el campo). Los levantinos tomaron oxígeno y se escapan a siete puntos del descenso después de las dianas de Nani y Zaza, con actuación destacada de Orellana y del colectivo. Así pues, La Liga se pondrá en suspenso en unos días con el primer partido aplazado que comprime la cima clasificatoria.

En ese puño, a tres puntos del Madrid y a dos del Barça permanece un Sevilla competitivo, que es capaz de sumar de tres en tres aunque el juego no discurra en coherencia con os resultados. Se impuso este sábado en casa al Eibar -que duerme con derecho a jugar la Europa League- con dos dianas de Sarabia y Vitolo (que fue suplente, como Mariano) y dos asistencias de Jovetic. Con Nasri y el 'Mudo ' Vázquez apagados, los hispalenses salieron a flote ante el enérgico conjunto vasco gracias a su oficio y el contragolpe. Y también a la lectura de Sampaoli, que decidió el reparto de puntos con los cambios-dando entrada a Kranneviter en el segundo acto-. Ese mismo esquema de dependencia del banquillo se vivió en Gijón, con el Atlético y Simeone como protagonistas y el Sporting como sujeto pasivo. Los asturianos iban empatando a uno (goles de Carrasco y Sergio Álvarez, todos en el segundo tiempo) tras un universo de densidad y se vinieron arriba para acometer un triunfo que les acercaría a al calma de la frontera con el pozo. Y el Cholo interpretó la escena dando entrada a Gameiro -que firmaría su primer hat-trick colchonero, en cinco minutos- para explotar la espalda del rival a la contra. El 1-4 final resultó esclarecedor de la victoria del estratega argentino. Ahora le tocará testar su obra en Leverkusen.

Por detrás aparecen Real Sociedad y Villarreal, que se midieron este domingo con triunfo amarillo en el descuento (0-1). Samu Castillejo arrancó un triunfo de Anoeta en un partido amasado y trabajado por los donostiarras, que tras este resbalón hiriente -pues dominaron a los visitantes- quedan a cuatro puntos de la última plaza de Liga de Campeones. Este fue el segundo episodio relatado de la particular resaca que la antigua UEFA ha dejado en el fútbol español. No obstante, los que ganaron el jueves perdieron el fin de semana y viceversa. Al primer grupo pertenece el Athletic y al segundo, el Submarino castellonense (que mostró una capacidad de recomposición notable ante el 2017 nefasto que está recorriendo) y el Celta, que arrolló al colista Osasuna (3-0) en un choque en el que la calidad y los cambios (Iago Aspas y Jozabed) resultaron determinantes.

Por último, en una zona templada se maneja un Alavés que también resucitaría, en este caso del 0-6 que le endosó su rival en la final de Copa la pasada semana. Asaltó Riazor con gol de penalti de Manu García y ante la falta de puntería de un Deportivo que cada vez aparenta peor semblante. Sin gol ni concierto en algunas fases del juego, el brillo de Çolak no es suficiente para evitarles una trinchera de la permanencia a la que elevó la exigencia el Granada. El bloque nazarí marcó la pauta de urgencias el viernes tras ganar con rotundidad al Betis (4-1). La explosión de felicidad granadina, en su tercera victoria de la temporada que les deja a dos puntos de la salvación, se materializó de la mano de Adrián Ramos (dos goles), Carcela y Pereira.

De este modo, la vigesimotercera fecha, de transición para los representantes de LaLiga vivos en competición europea, comprimió cada parcela de lucha que registra la tabla y casi dejó para el recuerdo de una localidad madrileña un torbellino de proporciones majestuosas.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios