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TRIBUNA

Referéndum o independencia secreta

lunes 20 de febrero de 2017, 19:59h

Las filtraciones del Gobierno a El País sobre sus negociaciones con los independentistas catalanes son suficientemente reveladoras e importantes para que ya hubieran salido en tromba los medios de comunicación a comentarlas y, por supuesto, a pedir explicaciones al gobierno de Rajoy. ¿Por qué adoptan los periodistas esa actitud de silencio? Quizá sea por celo profesional, pero sospecho que también influye la carencia de criterio político por un lado, y el bajo índice de ventas de los periódicos, por otro, que tiene a todos los periodistas pendientes del hilo de La Moncloa. En todo caso, resulta lamentable el silencio de los medios ante las declaraciones de Artur Mas, primero, y más tarde las del delegado del Gobierno en Cataluña, para atajar la cuestión de la ruptura de España, o sea la separación de Cataluña. No es de recibo que, salvo unos pocos medios, haya tan pocos comentarios críticos acerca de las negociaciones entre el gobierno de España y los independentistas. Y aún resulta más lamentable la actitud del PSOE y C´S que todavía no han dicho nada acerca del papel que les asigna el Gobierno en esa negociación.

El principal problema de España trata de resolverse de espalda a los españoles. ¡Inaudito! No, simplemente, refleja la baja calidad de nuestra democracia. Pero, cuidado, señores del Gobierno, no se pasen de listos, porque aquí se la juegan de verdad. Los españoles defienden raras veces a su país, pero cuando lo hacen, empiezan por eliminar a quien los ha despertado de su placido sueño. Sospecho que si el trágala que prepara el Gobierno para “resolver” la separación de Cataluña tiene salida o plausibilidad, Aznar no saldrá solo a la calle… Cuidado, amigos del Gobierno, no se pasen dándole todo lo que les prometió Rodríguez Zapatero a los independentistas. El asunto es tan grave que me resulta atrabiliario, o peor, lamentable el silencio casi absoluto de los medios de comunicación ante las declaraciones de Mas y la información detallada del diario El País de este domingo. Solo unos pocos han reaccionado, cuando el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millor, ha reconocido esos encuentros secretos entre el Gobierno y los independentistas.

Recapitulemos brevemente lo sucedido. En noviembre ya dijo Gabriel Rufián que el mesogobierno de Cataluña estaba haciendo cosas para preparar la independencia, pero que no se podían decir. La semana pasada Artur Mas reconoció, en una reunión interna o a puerta cerrada con periodistas, que el Gobierno de España tenía la fórmula para evitar que su formación y el resto de independentistas catalanes renunciasen al referéndum por la independencia. El País confirmó al día siguiente esas afirmaciones, que podían impedir fácilmente el referéndum de Cataluña. La pregunta inmediata no puede ser otra que la referida a cuál es la composición de esa fórmula que lleve a los independentistas a renunciar al referéndum. ¿Quizá les ofrezcan una “independencia” a la carta?, ¿acaso no es sino el cumplimiento de esa mini Constitución que les otorgó Rodríguez Zapatero por la vía del Estatuto de Autonomía?, ¿qué tipo de agua milagrosa les dará Rajoy a los independentistas para que renuncien a su referéndum golpista?

El domingo trataba de acercarse a esa fórmula el diario de Prisa. Su información era larga y precisa. El gobierno de Rajoy ha preparado una oferta sin referéndum para Cataluña. Quería reconducir la crisis de Cataluña, obviamente, con una “política” de gran calado, o sea, dándole prácticamente todo lo que piden los independentistas en materia de competencias y de infraestructuras. 45 reivindicaciones serían satisfechas casi al instante, naturalmente, si el actual presidente de la Generalidad dialoga con Rajoy. Sí, sí, infraestructuras, competencia y planes de cercanías del Estado a Cataluña, por ejemplo, celebración de Consejos de Ministros en Barcelona, apertura de Museos Nacionales de Cataluña o algo así, en fin, el camino de Rajoy, el trágala para el que se prepara, es la aceptación de la independencia de facto de Cataluña para dejar en suspenso la independencia jurídica. Por este secreto y pedregoso camino, Rajoy estaría llevando a cabo, punto por punto, la propuesta de su antiguo colega en el colegio de León.

En fin, queridos lectores, se prepara un “trágala” para España pero los medios de comunicación guardan un silencio sospechoso, sí, tan sospechoso como el silencio de Rivera y Fernández ante el papel que les reserva Rajoy en la operación: “serán puntualmente informados PSOE y C´S de los pasos del Gobierno” (espero que no sea sobre la entrega de la nación española a los separatistas catalanes). Los líderes del PSOE y C´S no quedarán como observadores, ojalá, sino que se les quiere como una ampliación del Gobierno. Rajoy los quiere a su lado para resolver este asunto. Terrible. Mi desazón crece y crece, entre otras razones, porque no logro descubrir qué nación del mundo tiene dos capitales y dos sedes de gobierno, pero si hago caso a la información filtrada por el Gobierno a El País del domingo, eso es lo que está detrás de la fórmula de Rajoy para que los independentistas renuncien al referéndum.

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