Las pérdidas de balón sentenciaron al equipo de un contrariado Pablo Laso.
Gustavo Ayón sostuvo el timorato inicio madridista en Grecia. Pronto empezó a acumular imprecisiones el Real Madrid, como avance de lo venidero. El mexicano sumaría los primeros puntos españoles cuando todavía no habían entrado en ritmo (dos primeros minutos sin anotar) y mientras que los locales se dispararon al galope de Gist y Calathes. De hecho, la primera ventaja del vigente campeón continental se dio a los siete minutos, con cinco puntos encadenados de Llull (13-14), pero la reacción de los merengues estaría encuadrada en un sino equilibrado que concluiría el primer cuarto en un 21-19 apretado.
Anthony Randolph, el mejor de los suyos, ya había asomado para sostener la apuesta. El domino heleno se alimentaría con la inclusión de James por parte de Xavi Pascual. El fruto fue una escapada en el electrónico que se mantuvo viva hasta que el Madrid enlazó un parcial de 7-0 que recuperó el equilibrio en el combate en el ecuador del segundo periodo.
KC Rivers también reclamaba protagonismo para el bloque verde, pero la reacción comandada por Hunter (el otro nombre resaltado) ayudó a edificar otro 7-0 que, con los cimientos del rebote, devolvieron la ventaja al Madrid a dos segundos del descanso. El tiempo muerto del técnico catalán decantaría a su favor el duelo al intermedio (43-41).
La segunda parte repitió la suerte inicial: Panathinaikos salió de vestuarios más enchufado, con mayor intensidad y atino, con Rivers elevando al exigencia a los pupilos de Laso, que en ese brete luchaban por sobrevivir y no descolgarse. Sólo el rebote ofensivo neutralizaba el desacierto en la puntería de los madrileños. En esa materia sobresalía Randolph, jefe de la pintura sobre el que se propulsó una aceleración visitante que le granjeó unas sensaciones mejores al término del tercer cuarto. Así, Feldeine conectaría un triple sobre la bocina para arrancar el empate de cara al periodo definitivo.
Los diez minutos finales, que negarían al Madrid la posibilidad de certificar su clasificación entre los cuatro mejores -con ventaja de campo mediante-, comenzaron con un intercambio de canastas vibrante que reflejaba la voluntad ofensiva de ambos contendientes. Pero las pérdidas (16 en total) desequilibrarían el partido. Chris Singleton (21 puntos, 9 rebotes y 23 de valoración) coronaría su actuación junto a James para lograr la máxima brecha (75-69). La gallardía capitalina le entregó a Doncic un tiro para empatar a algo más de un minuto pero la estrella en ciernes falló y se constató la séptima derrota en Euroliga de los españoles.
- Ficha técnica:
88 - Panathinaikos (21+22+15+30): Calathes (5), Rivers (13), Nichols (2), Gist (11) y Singleton (21) -cinco inicial- Fotsis (-), Pappas (4), Bourousis (2), James (14), Feldeine (14) y Gabriel (2)
82 - Real Madrid (19+22+17+24): Llull (10), Maciulis (-), Taylor (7), Randolph (13) y Ayón (12) -quinteto titular-, Doncic (10), Hunter (10), Rudy Fernández (8), Reyes (2), Carroll (6) y Thompkins (4).
Árbitros: Ilija Belosevic (SER), Matej Boltauzer (SLO) y Amit Balak (ISR). Sin eliminados.
Incidencias: partido de la vigésima sexta jornada de la fase regular de la Euroliga disputado en el Olympic Sports Center de Atenas ante unos 16.800 espectadores.