El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, afirmó hoy que la subida del 5,6 por ciento de media en la tarifa eléctrica que se aplicará a partir del próximo 1 de julio busca incentivar el ahorro de energía y un consumo responsable por los consumidores, así como contener el déficit de tarifa. "Lo que buscamos con esta tarifa eléctrica es que la gente ahorre electricidad y energía por su propio bien, el del país y el del planeta en el que vivimos. Buscamos un consumo responsable, evitar que se incremente el déficit tarifario y promover la competitividad de la economía española".
La culpa es del PPAsí, Sebastián señaló que el objetivo de estas nuevas tarifas es reducir el consumo energético. "La gente que menos consume va a pagar menos, que ya es un incentivo para ahorrar. Nuestro objetivo es que la gente ahorre luz, y al ahorrar luz van a ahorrar euros", subrayó. El titular de Industria afirmó que el déficit de tarifa, al que denominó como "déficit Rato/Montoro" debido a que fue impuesto por el Gobierno del Partido Popular, es una "hipoteca invisble" y "un sistema insolidario" que traspasa los costes de hoy al futuro y que de no tomarse medidas podría alcanzar en 2012 los 26.900 millones de euros.
Sebastián ha hecho suyo el análisis de la Comisión Nacional de la Energía, que exige un aumento de la tarifa del 11,3 por ciento. "El déficit de tarifa provoca mayores consumos y alimenta de forma artificial los beneficios de las eléctricas; aumenta el CO2 y las importaciones de crudo y gas que tiene que hacer el país", subrayó Sebastián, quien recordó que mientras que los precios han subido desde 1996 apenas un 1 por ciento, el IPC se ha incrementado un 38 por ciento en ese mismo periodo.
Que paguen las eléctricasAdemás, Sebastián consideró que la subida de la tarifa es una propuesta "razonada y razonable" para hacer frente a ese déficit tarifario, aunque añadió que "en los próximos días se sentará con las empresas eléctricas para ver cuál es su plan para suavizarlo". Así, a pesar de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) estima que la subida de la luz debería llegar hasta el 11,3 por ciento para hacer frente al déficit de tarifa, el ministro de Industria consideró que el incremento del 5,6 por ciento en el recibo es "suficiente" para evitar que se eleve esa deuda con las eléctricas, "siempre que vaya acompañado del esfuerzo de las compañías y del esfuerzo presupuestario que se abordará".
Sebastián, que se mostró partidario de "debatir" sobre el futuro energético en España, insistió en que la vía pasa por las fuentes alternativas al petróleo que no tengan residuos, especialmente las energías renovables, que "mejorarán la dependencia energética" de España. "Nuestra dependencia del petróleo es muy dañina para el bolsillo, por ello todos los esfuerzos que se hagan para acabar con la dependencia van en beneficio de los consumidores. Tenemos que seguir en esa dirección, apostar por las energías renovables y reducir el consumo, esas son nuestras dos armas", indicó. Pero no hizo mención de la energía nuclear, que es una realidad, no emite CO2 y es relativamente barata. El Gobierno se ha comprometido a eliminarla en dos décadas.
Ajustar la tarifa a los costesEl Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha informado este viernes al Consejo de Ministros de la Orden Ministerial que actualiza la tarifa eléctrica a partir del próximo 1 de julio, que podrán ahorrarse el 16 por ciento de su consumo actual. Esta Orden Ministerial ajusta las tarifas a la evolución real que ha tenido el coste de los carburantes en los primeros seis meses del año y a la mejor estimación para el segundo semestre proponiendo un incremento del 5,6 por ciento de media de la tarifa eléctrica, que será la última revisión de este año.
La propuesta de revisión de tarifas eléctricas a partir del 1 de julio persigue el ahorro y la eficiencia en el consumo eléctrico a través de diferentes medidas. Así, la Orden establece que la facturación a los consumidores domésticos se efectúe con periodicidad mensual, lo que les permitirá contar con una mayor inmediatez en la reacción ante sus consumos, aumentando la elasticidad de la demanda y fomentándose el ahorro y la eficiencia energética.
También se reconoce un mínimo de consumo gratuito de 12,5 kWh al mes, que se sitúa en torno al 10 por ciento del consumo de un hogar tipo. Esto significa que cualquier consumidor doméstico pagará sólo el término de potencia cuando el consumo sea inferior al mínimo, por ejemplo, si se va de vacaciones. Además, aplica la progresividad intra-tarifaria, por la que dentro de una tarifa concreta cuánto menor es el consumo total menor resultará el precio de cada kWh consumido. Así, toda la subida se produce en el término de energía, congelándose el de potencia, y la facturación del término de energía es por escalones -lo primeros kWh son gratuitos para todos los consumidores domésticos, el consumo medio se tarifica al precio normal de la tarifa y los excesos sobre el consumo familiar normal se penalizan con un recargo-.
Tarifa “social”Por otra parte, la Orden establece para aquellos hogares que no puedan ahorrar la opción de acogerse a la nueva tarifa social, a la que tendrán acceso unos 4,5 millones de hogares españoles. Para ello, deberán justificar que cumplen los requisitos de potencia (menos de 3 KW de potencia contratada) y que se trata de su residencia habitual. A este respecto, Industria señaló que una potencia contratada de 3 KW permiten el uso simultáneo de la iluminación, el frigorífico, la televisión y otro electrodoméstico intensivo en electricidad, como la lavadora, el ordenador, o la plancha.