Tras nueve meses desde el referéndum, Reino Unido sale de la Unión Europea. Se cumple el brexit y llega la hora de negociar. Angela Merkel, la canciller alemana, destacó este miércoles que uno de los puntos esenciales para el Gobierno alemán es que se negocie en primer lugar un acuerdo sobre la salida de Reino Unido del bloque y que "sólo cuando esto se resuelva", se empiece a hablar sobre la "relación futura".
La canciller manifestó que ni Alemania ni ningún otro socio europeo deseaba la marcha de Reino Unido, porque significa perder "un socio importante y fuerte". No obstante, los 27 miembros restantes de la UE respetan esta "decisión democrática" del pueblo británico. Repitió una vez más la importancia de que Londres permaneciese siendo un “socio estrecho” de Alemania. Reino Unido es "parte de Europa" y tiene "mucho" en común con el resto del continente, empezando por los "valores", alegó.
Según dijo Merkel este miércoles en su intervención ante el grupo parlamentario en el Bundestag (cámara baja), su Gobierno tratará de que el brexit tenga la menor repercusión posible sobre los ciudadanos comunitarios que residen en Reino Unido -cerca de tres millones de personas-. Aseguró que sería uno de los primeros asuntos que se aborden en las negociaciones entre Bruselas y Londres ahora que el Gobierno británico ya ha invocado el artículo 50. Además, la canciller transmitió un mensaje de tranquilidad: “La UE es una historia de éxito única y lo sigue siendo tras la salida de Reino Unido", subrayó.
Por otro lado, los líderes del Partido Popular Europeo (PPE), al que pertenecen los jefes de Gobierno de Alemania, España e Irlanda, entre otros, y los presidentes de las principales instituciones de la Unión Europea, elevaron el tono contra Londres tras la notificación formal de salida de la UE.
El presidente del PPE, Joseph Daul, el secretario general del PPE, Antonio López-Istúriz, y el líder del grupo conservador en la Eurocámara, Manfred Weber, lamentaron la activación del artículo 50 por el Reino Unido, pero dejaron claro que a la UE no le temblará el pulso al cerrar la puerta al socio británico. "El brexit va a costar mucho más dinero a los británicos de lo que se les dijo, pero ese es su problema, no el nuestro", señaló el presidente del PPE ante los más de 2.000 participantes de toda Europa que asisten a este congreso en La Valeta (Malta).
"Nuestra preocupación va a ser proteger los intereses de los ciudadanos de los 27 países que siguen en la Unión", dejó claro Daul, quien apuntó que "aunque no se trata de castigar al Reino Unido, tampoco conviene regalarles nada".
Manfred Weber señaló que la desconexión de la UE es un "error histórico" por parte de los británicos, a los que les reiteró el mensaje de que la UE no dará un trato especial al Reino Unido tras la salida y lo pasará a considerar "un país tercero". "Salir de la UE no será tan cómodo, ni seguro, ni habrá tanta fortaleza económica; será algo negativo para ellos", dijo a un grupo de periodistas.
También sobre las negociaciones se pronunció López-Istúriz, quien añadió: "Ante el Reino Unido, la Europa del frente unido".