Festival de goles en La Rosaleda.
El Málaga tiene bien tecnificada la labor de juez liguero. Ya le aplicó un puñado de su veneno al Barcelona, cuando todavía se jugaba la permanencia, y este lunes acogía a un Sevilla apretado en la pugna por la tercera plaza con el Atlético. Los madrileños habían ganado y los de Sampaoli debían corresponder en La Rosaleda, pero no les resultaría nada fácil. Y es que los malacitanos, que todavía tienen que recibir al Madrid, se juegan el orgullo y la reputación a pesar de estar ya salvados.
La pelota sería sevillana desde el inicio, pero los hispalenses no conseguirían entrar en el granítico cierre confeccionado por el técnico madrileño. Los primeros minutos se desarrollarían bajo un monólogo visitante que fracturó el escurridizo avance lateral de los locales, con Ontiveros y Jony como amenazas. No se tomaría en serio el riesgo, sin embargo, un cuarto clasificado seguro en la convicción de controlar la posesión.
Pero las porterías eran anécdotas en un primer tiempo de bostezo. La horizontalidad del soliloquio sevillano había sepultado el ritmo y los porteros no hacían más que calentar ante lo ocioso del devenir. Sin embargo, pasada la media hora se abrirían las hostilidades. Y de qué manera. Una pared entre el Mudo Vázquez y Ben Yedder concluyó con gol del primero tras ser desviado por Luis Hernández su remate. Pudo rematar el bloque en ventaja ante el shock momentáneo de su rival, pero Correa estrelló en el larguero el mano a mano con Kameni.
Perdonó el Sevilla y, en un partido que jamás volvió a aburrir a la tribuna, el Málaga respondió con furia y al instante. El empate tomó forma con un latigazo de Fornals que quitó las telarañas de la escuadra de Rico. Antes y después del descanso volverían los blanquiazules a disponer de otras llegadas claras y Pareja, fallido en la reanudación, patrocinó la remontada obra de Sandro a pase de Jony. Estuvo rápido el zaguero para interceptar un pase de Jony hacia Recio antes de la búsqueda de los vestuarios pero su error conllevó el 2-1.
Reaccionó el sistema de Sampaoli, que había salido en el segundo acto más ambicioso, con las tablas a dos goles. Luis Muñoz fue, en este caso, la víctima de la mala fortuna, al despejar un balón que sería la asistencia para que Vázquez volviera a establecer la igualdad. En ese tramo estaba el Málaga atrincherado y Kameni salvó a los suyos al repeler un testarazo de Iborra y un remate del Mudo. Sólo una acción a balón parado daría respiro al esforzado y agónico cierre local. Y así fue.
Una falta lateral lanzada por Sandro fue conectada a gol por un Diego Llorente que se adelantó a todos. Ese mordisco malacitano dio paso a una recta final intensa, en la que los dos equipos pudieron anotar y en el que Pareja volvió a errar. En esta oportunidad cometería un penalti sobre Sandro, protagonista. El canterano culé lanzó la pena máxima, Rico la detuvo y Juan Carlos sentenció el sopor de un equipo hispalense que deberá remar, y mucho, para adelantar a un Atlético que se escapa a tres puntos con nueve en juego.
- Ficha técnica:
4 - Málaga CF: Kameni; Luis Muñoz, Luis Hernández, Llorente, Ricca (Torres, m. 71); Ontiveros (Keko, m. 86), Camacho, Recio, Jony (Juan Carlos, m. 57); Fornals y Sandro.
2 - Sevilla: Sergio Rico; Mercado (Vietto, m. 83), Pareja, Lenglet, Escudero; Correa, N'Zonzi, Kranevitter (Iborra, m. 53), Sarabia; Franco Vázquez y Ben Yedder (Jovetic, m. 71).
Goles: 0-1, M: 29: Vázquez. 1-1, M: 37: Fornals. 2-1, M. 50: Sandro. 2-2, M: 56: Vázquez. 3-2, M: 76: Llorente. 4-2, M: 88: Juan Carlos.
Árbitro: Martínez Munuera (Colegio Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los malaguistas Camacho (m. 38), Ricca (m. 48) y Juan Carlos (m. 90); y a los futbolistas del Sevilla Escudero (m. 7), Sarabia (m. 17), Vázquez (m. 27), Correa (m. 38) e Iborra (m. 75).
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima quinta jornada disputado en el estadio La Rosaleda ante 28.000 espectadores. El Unicaja, reciente campeón de la Eurocopa de baloncesto, ofreció el título al público antes del encuentro.