Macron es la gran esperanza ante la candidatura ultraderechista de Le Pen, con ventaja en intención de voto, según las encuestas.
La participación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia alcanzó el 65,30 % a las 17.00 hora local (15.00 GMT), un descenso considerable de cuatro puntos porcentuales con respecto al 69,42 % de franceses que habían votado a la misma hora en la primera ronda en abril pasado.
El candidato socioliberal a la Presidencia de Francia, Emmanuel Macron, favorito de los sondeos para la victoria, votó ya en la localidad de Le Touquet, en el noroeste del país, en medio de una gran expectación popular y mediática.
Acompañado de su esposa Brigitte, Macron abandonó el domicilio familiar en esa turística localidad sobre las 10.45 horas para dirigirse al Ayuntamiento, donde depositó su voto un cuarto de hora más tarde.
Por su parte, la candidata ultraderechista en las elecciones presidenciales francesas, Marine Le Pen, depositó su voto para la segunda vuelta de los comicios en su feudo electoral de Hénin-Beaumont, en el norte de Francia. Con apariencia seria y ante un buen número de periodistas, Le Pen, a quien las encuestas dan como derrotada, acudió a sufragar acompañada por el alcalde de la ciudad, Steeve Briois.
La Policía francesa ha evacuado la explanada frente al Museo del Louvre, donde el socioliberal Emmanuel Macron celebrará esta noche la velada para recibir los resultados de la segunda vuelta de las presidenciales, informaron la campaña del candidato y fuentes de seguridad.
Un portavoz de la Prefectura de Policía explicó a Efe que se trata de una "verificación" por la que se ha establecido un perímetro de seguridad, pero que "no hay nada alarmante". Fuentes de la campaña de Macron señalaron a Efe que el desalojo se produjo cuando los perros de la policía adiestrados para buscar explosivos detectaron "bolsos sospechosos" dentro del control rutinario de seguridad que estaban realizando.
Los colegios electorales de la Francia metropolitana abrieron a las 08.00 horas (06.00 GMT) para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Los sondeos dan una clara ventaja al socioliberal Emmanuel Macron frente a la ultraderechista Marine Le Pen para alcanzar la Presidencia.
Junto a los colegios de los territorios de ultramar, que habían abierto el día anterior -comenzando por el archipiélago de Saint-Pierre y Miquelon-, hay 66.500 centros de voto en los que los 45,67 millones de electores franceses censados podrán depositar su sufragio.
La campaña más bronca que se recuerda tuvo como corolario, en la noche del viernes al sábado, el anuncio de que una ingente cantidad de documentos internos del movimiento "En Marcha", fundado por Macron, han sido pirateados y difundidos por las redes sociales.
Aunque el silencio obligatorio en la jornada de reflexión evitó que Le Pen pudiese utilizar políticamente la filtración de esos papeles, la noticia acabó de enfangar unos comicios que serán recordados por su acritud.
La única reacción del Frente Nacional (FN) llegó a cargo de su vicepresidente Florian Philippot, minutos antes de que llegara la medianoche y se impusiera la restricción, en un "tuit" en el que se preguntó: ¿Enseñarán los #MacronLeaks cosas que el periodismo de investigación ha callado deliberadamente?".
"En Marcha" denunció que los archivos pirateados -como correos electrónicos, documentos contables o contratos- fueron obtenidos hace varias semanas "gracias al 'hackeo' de direcciones de correo personales y profesionales de responsables del movimiento".
Según el movimiento que el exministro de Economía creó hace ahora un año, los autores del pirateo hicieron circular documentos falsos junto a los auténticos para "sembrar la duda y la desinformación".
Para la campaña "macronista", el robo es "una tentativa de desestabilizar las elecciones presidenciales", a imagen de lo que "ya se vio en Estados Unidos en la última campaña".
El pasado 26 de abril, "En Marcha" confirmó haber sido objeto de al menos cinco ciberataques realizados por profesionales y atribuidos al mismo grupo de piratas rusos, Pawn Storm, al que se responsabilizó de las filtraciones de correos de la campaña de la candidata demócrata en las elecciones estadounidenses, Hillary Clinton.
En una reacción fulminante, la Comisión Nacional de Control de la Campaña Presidencial (CNCCEP) recordó a todos los ciudadanos, y especialmente a los medios de comunicación, que la difusión de los documentos pirateados puede implicar la "responsabilidad penal" de sus autores.
Mientras, el todavía presidente François Hollande señaló que la agresión cibernética "no quedará sin respuesta", al tiempo que admitió que existía el riesgo de que algo así sucediera, "pues ya ha ocurrido en otras partes".
Las votaciones, que comenzaron hoy en los territorios franceses de ultramar y en los consulados galos en el continente americano, estarán rodeadas por excepcionales medidas de seguridad, en la línea de las que se desplegaron en la primera vuelta.
Más de 50.000 policías y gendarmes, apoyados por los 7.000 militares movilizados en el marco de la operación antiterrorista Sentinelle, velarán por que la segunda vuelta de las presidenciales se desarrolle en "máximas condiciones de seguridad".
El ataque perpetrado por un supuesto yihadista el 20 de abril en los Campos Elíseos de París, en el que murió un policía, y la detención este viernes de un presunto radicalizado que pretendía atentar contra una base militar en Normandía mantienen en estado de alerta absoluta a las fuerzas de seguridad.