Qué puedo decir que no se diga de Alejandro Sanz, el maestro del pop español, que lo ha ganado todo, que lo canta todo, que lo seguirá llenando. Pude verle en Coslada, gran ciudad, hace unos 25 añitos, cuando era sólo un adolescente, en un campo de fútbol al aire libre medio vacío. Después nos enamoramos, lloramos y dijimos te quiero cuando estábamos solos, que era más fácil, viviendo tiempos eternos que nunca quisimos acabar, pero acabaron como todo lo que empieza. Y así lo vimos, vaya si lo vimos, corazones que partimos y partieron, tu soledad y mi veneno, fueses o no…
Lo dimos todo en aquel suspiro, memorable concierto en Las Ventas, nunca vi mejor directo. Qué sonido, qué voz, ni un verso se le olvidada al vernos, qué grande el Doctor; hicimos un trato y lo cumple cada vez que suena su música.
“No es lo mismo arte que hartar”, ¡será posible? Te regalo mi silla Alejandro, ya no espero más a la primera persona, pues fue segunda y tercera con arena. El próximo 24 de junio te veremos de nuevo, y se nota. No estaría de más añadir una o dos fechas, más. Antes de que pasemos, tócanos más, los artistas sabemos algo del camino de rosas del que hablas, con espinas, que nos hieren hasta ser magnos muertos vivientes.
Genial el reciente tema con tantos artistas, además comprometido con una buena causa, luchar contra el hambre infantil. Y personalmente con una alegría extra, poder escuchar a Tommy Torres con el que tuve el privilegio de grabar el videoclip “Cómo olvidar” en una estación muy antigua en Madrid.
No sabemos si será ella o no, pero mientras tanto, por lo menos que sea…
https://youtu.be/zL-jYtaGqGc
@artequenoharta