El Mundo quiere más y señala a Catalá.
El Mundo abre con el escándalo en Anticorrupción: “Parte del Gobierno culpa a Catalá del fiasco de Moix”. Sin citar, –“Uno de estos ministros”- en el Ejecutivo hay quien piensa que se ha dado “la sensación de gubernamentalización de la Justicia”. Otro de los asuntos del día en el faldón: “Trump rompe el pacto del clima para ‘salvar nuestras fábricas y empleos’”.
Considera este rotativo que “la dimisión de Moix no arregla los problemas de la fiscalía”.
En
La Razón pueden encontrarse las razones de Manuel Moix destacadas en el titular: “Me inmolo para proteger a mi familia y a la Fiscalía”. En la fotografía, el presidente de los EEUU: “Trump incendia el planeta” al retirar a EEUU del Acuerdo de París. ¿El gesto de Trump? Como quien dice “un poquito”. Además, palabras del Rey emérito citada por “fuentes cercanas” a este diario: “Estoy donde tengo que estar”.
“Hacer política a costa de la Justicia” es el titular del editorial de este diario: “La Justicia no es perfecta, tiene problemas y dificultades que hay que afrontar. Moix lo intentó y su sucesor tendrá que asumir que determinados departamentos del Ministerio Fiscal necesitan que se ponga orden y se les recuerde sus prioridades y compromisos públicos. Pero la tentación de algunos políticos de irrumpir en ella para instrumentalizarla lo empeora todo”.
El País llega con un reportaje: “España, laboratorio de la emigración”. Un equipo de reporteros ha reconstruido la política migratoria española que es “referente de la que hoy se practica en Europa”. En la foto, un acto de homenaje al Guernica, que se firmó el 4 de junio de 1937. Columna de salida: “Trump retira a EEUU del pacto contra el cambio climático” que, recuerda, fue “sellado por Obama”.
ABC, con foto el ya ex fiscal Anticorrupción: “El Gobierno busca pacificar Anticorrupción tras dejar caer a Moix ‘sin motivos’”. También da nombres de los candidatos a heredar: los “históricos” Alejandro Luzón y Antonio Romeral.
Argumenta este diario en su editorial, sobre Moix, que “justificar una persecución a quien no es un corrupto invocando razones de ‘estética’ social es peligroso y pervierte los límites de la exigencia de ejemplaridad”.