El comité Nobel ha atribuido al gobierno chino una "gran parte de la responsabilidad por la muerte de Liu Xiaobo". En un comunicado, firmado por la presidenta, Reiss-Andersen, se responsabiliza directamente al régimen de Pekín por el fallecimiento del pacifista: "encontramos profundamente perturbador que no se transfiriese a Xiaobo a un hospital donde pudiera recibir los tratamientos médicos adecuados antes de que su enfermedad se convirtiese en terminal. El gobierno chino tiene una pesada responsabilidad en su muerte prematura", afirma el comunicado del Comité.
"En los últimos días de su vida albergábamos la esperanza de que Liu Xiaobo fuera liberado, como recomendaban los doctores de Alemania y Estados Unidos. En vez de eso, China escogió mantener aislado a su prisionero hasta el final". "Xiaobo ha representado ideas que resuenan en millones de personas alrededor del mundo, incluso en China. Estas ideas no pueden ser hechas prisioneras y jamás morirán", concluye.
El intelectual y nobel de la Paz chino, Liu Xiaobo, ha fallecido este jueves a los 61 años bajo custodia en un hospital del norte del país. Según un comunicado oficial, Xiaobo habría sido excarcelado recientemente por recomendación médica, ya que padecía un cáncer de hígado terminal.
El disidente murió "debido a un fallo multiorgánico" después de que el pasado martes comenzaran a aplicársele cuidados intensivos, precisa la Oficina de la Administración de Justicia de la ciudad de Shenyang, donde el nobel estaba ingresado.
Liu falleció después de pasar los casi nueve últimos en prisión, donde recibió el premio Nobel en 2010 por su persistente lucha por la democratización de China. Hay que recordar que no se le permitió buscar ayuda médica en el extranjero para tratar su dolencia.
Las autoridades confirmaron que Liu Xiaobo había sido trasladado a un hospital universitario de Shenyang para ser tratado. Desde entonces, se sucedieron las peticiones de amigos, organizaciones de derechos humanos y países para que el Gobierno chino permitiera a Liu salir al extranjero a recibir ayuda médica, lo que fue desoído por Pekín.
Ante la presión internacional, las autoridades anunciaron el pasado día 5 que permitirían que especialistas extranjeros, en concreto de Estados Unidos y Alemania, viajaran a China para ayudar al equipo médico local. Finalmente, pudieron verle el pasado fin de semana y, aunque coincidieron en el pronóstico de los especialistas chinos, aseguraron que Liu podía viajar al extranjero, a pesar de que el Gobirno insistía en que estaba muy débil.
Tras esta visita, las autoridades anunciaron un empeoramiento de su estado de salud, tanto por el proceso canceroso como por la aparición de una trombosis venosa en la pierna izquierda. El viernes se informó de que los médicos habían dejado de suministrarle medicamentos contra el cáncer, debido al deterioro que había sufrido su organismo en los últimos días.
Liu ya había pasado varios períodos encarcelado anteriormente, pero en 2009 volvió a ser condenado a once años de reclusión por incitar a la subversión tras ayudar a redactar la llamada "Carta 08", un manifiesto político que pedía al régimen comunista la aplicación de derechos constitucionales, como la separación de poderes o la liberad de expresión. Un año después, se le otorgó el Nobel de la Paz por su constante lucha para conseguir la democratización de China. No pudo viajar a Oslo a recibirlo.