Elaborada para construir la Hacienda catalana en caso de independencia.
El Parlamento catalán ha aprobado con 71 votos a favor (Juntos por el Sí, la CUP y el diputado no adscrito Germà Gordó) y 62 en contra (Ciudadanos, PSC, CSQP y PPC) la ley del Código Tributario de Cataluña, una "estructura de Estado" para los soberanistas de cara a una futura "hacienda catalana" en caso de que se alcanzase la independencia.
La ley, que se presentó al inicio de la legislatura como una de las "leyes de la desconexión", se ajusta a la legalidad para evitar ser anulada por el Tribunal Constitucional pues no excede las competencias estatutarias y constitucionales de la Generalidad. Sin embargo, se prevé que los soberanistas tengan la voluntad de ampliarla en una hipotética Cataluña independiente. En este sentido, la diputada de JxSí Maria Senserrich, ha destacado que hoy se ponen "los fundamentos de una estructura de Estado".
La normativa busca obtener un sistema tributario proporcional y redistributivo, para lo que otorga más autonomía económica, financiera, patrimonial, contractual y de personal a la Administración Tributaria de Cataluña. La ley crea el Consejo Fiscal de Cataluña, como máximo órgano consultivo y de asesoramiento en materia de fiscalidad, y un Instituto de Investigación Fiscal y Estudios Tributarios de Cataluña, que tiene como objetivo ser referencia en el debate en este ámbito. Además de la ya existente Agencia Tributaria de Cataluña, la normativa también crea el Cuerpo Superior de Técnicos Tributarios de la Generalidad y prevé que la actual Junta de Finanzas sea sustituida por la Junta de Tributos de Cataluña.
Durante el debate, el diputado de Ciudadanos Antonio Espinosa ha advertido de que la normativa "es un instrumento al servicio de la secesión", ya que es una de las "chapuceras leyes de desconexión", con la que se pretende crear además una "hiperestructura costosa". Por su parte, el diputado Santi Rodríguez (PPC) ha augurado que será "ineficiente", al tiempo que ha recalcado a los soberanistas que el 2 de octubre seguirá habiendo tributos autonómicos propios, cedidos y del Estado, como ahora.