El empate, en un intenso partido, frena las aspiraciones de ambos en este inicio liguero.
El Valencia venía de empatar en el Bernabéu y demostrar su creimiento, antes del parón de selecciones. El Atlético, por su parte, debía refrendar su mejora exhibida ante Las Palmas en un escenario complejo. Y ambos equipos se afanaron en lograr anular al rival y cazar un tanto que desnivelara la soga táctica, aunque lo que quedó claro en Mestalla este sábado es que al distancia entre estos dos contencientes en cuanto a consistencia, orden y calidad se ha reducido.
Eso sí, nada escapó al guión establecido por Simeone. El Atlético empezó mejor posicionado y con más elementos de control un duelo que arrancó explosivo en cuando a derroche, no a llegadas. Porque no se multiplicaría el trabajo de los porteros en ningún momento. La partida era de ajedrez y no de fuegos artificiales y la pelota fue rojiblanca de inicio, arrinconando a los locales en 10 minutos de proólogo en los que, por contra, no inquietó a Neto.
Le costó a los levantinos responder. Tardaría un cuarto de hora en asentarse y a disputar la posesión, aunque finalmente se haría con ella y obligaría a los colchoneros a amoldarse a su hoja de ruta de repliegue y contragolpe. Pero nada escaparía del equilibrio táctico y la improvisación y el talentol individual quedaron matizados por lo trabajado desde la pizarra. La comodidad de unos con el cuero y de otros con su red de ayudas defensivas era notable y en esa senda se desarrollaría un enfrentamiento de mucho más derroche anatómico y de concentración que brillo.
Sólo una pelota perdida por Kondogbia torpedeó el control valencianista, pero Vietto desaprovechó la oportunidad -minuto 31-. Esa sería la única ocasión nítida antes del descanso. Y del paso por vestuarios pareció que los dos técnicos pretendieron modificaciones, pues el partido renación con más espacios, imprecisiones y juego de ida y vuelta. Sin embargo, las porterías permanecieron selladas.
Proseguiría la lucha gris por la posesión con el paso de los minutos. El miedo a arriesgar y pagar imperaba. El peligro de la contra del Atlético evitó que Marcelino ordenara traducir su posesión en verticalidad y subida de líneas. Así arribó la dinámica al último cuarto de hora: entonces aceleró el duelo gracias a la reclamación rojiblanca de protagonismo. En consecuencia, las fuerzas se igualaron y la tensión subió la temperatura. Pero lo más destacado hasta el final sería la lesión de Garay. Los cambios no apoyaron la búsqueda de los tres puntos y el buen nivel futbolístico y, sobre todo, táctico, corrió en pararlelo del espectáculo. El bostezo repartió puntos y satisfacción.
Ficha técnica:
0 - Valencia: Neto, Montoya, Gabriel Paulista, Garay (Murillo, m.73), Gayà, Kondogbia, Parejo, Carlos Soler, Andreas Pereira (Guedes, m.61), Zaza y Rodrigo (Santi Mina, m.70).
0 - Atlético de Madrid: Oblak, Juanfran, Savic, Lucas Hernández, Filipe Luis, Thomas, Saúl, Koke, Carrasco (Gaitán, m. 60), Correa (Gaeiro, m.72) y Vietto (Fernando Torres, m.64).
Árbitro: José Luis González González (colegio de Castilla-León). Amonestó por el Valencia a Montoya
Incidencias: Partido disputado ante 45.000 espectadores que presenció en el palco el ex jugador argentino del Valencia Pablo Aimar. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los valencianistas fallecidos durante la pasada temporada.